Logo La República

Miércoles, 29 de enero de 2020



FORO DE LECTORES


Educación artística: visibilización desde nuestra región

Walter Palacios [email protected] | Jueves 19 diciembre, 2019

walter palacios

Pensar en la educación latinomericana es esbozar su esencia sobre un escenario narrativo que busca comprender la política epistemológica del saber como ciencia transformadora del conocimiento.

Y es precisamente ese mismo conocimiento que con el paso del tiempo ha venido evolucionando para adaptarse a distintos dogmas donde el sujeto pueda transferir sus ideas desde un pensamiento crítico, narrativo y creativo, es justamente Santo Tomás de Aquino con su filosofía que nos enmarca el aprendizaje de los individuos en un acontecimiento histórico, persuasivo y práctico que atribuye sujetos conscientes, sistematizados y eficientes a partir de la aproximación a las artes en un escenario de la razón y la comprensión.

Santo Tomás parte de una noción donde “el arte es el recto ordenamiento de la razón”, y es el mismo arte el que incita a promulgarse en la dialéctica naturalizada de un individuo consciente, racional y buscador de la verdad.

Hoy en día, el sistema educativo costarricense debe buscar esa directriz que permita reordenar y reestructurar programas de estudios desde las artes, donde se proponga una educación interpretativa, simbólica y mentora de experiencias significativas para los estudiantes y el mismo docente.

Las artes parten del rol funcional de crear una sociedad más comprensible y gestora de conocimiento, es la puesta en escena donde el individuo puede vivir y experimentar relevantemente los elementos funcionales como la cultura y el compromiso social, que acceden a que el proceso se materialice en la institucionalización reordenardora de la realidad social en que vivimos.

La educación artística trasciende la posibilidad de entender la importancia de visibilizar que el sistema educativo nacional demanda más espacios para aumentar un diálogo colectivo, productor de conocimiento y áreas de representaciones socio-simbólicas desde lo meramente social hasta lo cultural.

El sistema educativo del presente demanda docentes emancipados con posibilidades de conocer e interpretar realidades en contexto, pero también solicita estudiantes que permitan descubrir un mundo de posibilidades, donde la mente sea el eje fundamental de la narrativa social, que el deseo se extienda a la realidad ejecutada, legítima y constituida.

Por otro lado, encontramos el sistema artístico que por naturaleza es un ente denotativo de verdad y conocimiento, es un hecho real práctico, demandante y discursivo que posibilita el aprendizaje significativo admitiendo que el alumno y/o alumna ancle en su mente espacios narrativos que transformen el aprendizaje en procesos dinámicos, lógicos, coherentes y de alto valor simbólico.

La educación de hoy en día es el escenario perfecto para que el sistema valide un conocimiento estético, agradable y formativo que sirva de enunciado argumentativo en el proceso de aprendizaje de las y los estudiantes.

Por lo tanto, el proceso de transformación de conocimiento en la educación artística inicia cuando la sociedad y el sistema educativo nacional reconocen que la educación de las artes ya no es observada como un juego, y más bien, es institucionalizada e instaurada como un estado evolutivo en el que permite exteriorizar ideas, expandir la mente, y así adjudicar valor significativo en el proceso de enseñanza – aprendizaje para que niños, jóvenes y adultos se permitan aprender, expresarse, autoconocerse, y finalmente, autoevaluarse.

Walter Palacios

[email protected]

Estudiante de Doctorado en Ciencias de la Educación,

Universidad Católica de Costa Rica.

Docente de Artes, Comunicación y Producción Audiovisual






© 2020 Republica Media Group todos los derechos reservados.