¿Duelo de poder?
Aún no es tarde para recapacitar. Con la buena voluntad de todos, este gran proyecto podrá ser una realidad, pues sin duda, Costa ...
Aún no es tarde para recapacitar. Con la buena voluntad de todos, este gran proyecto podrá ser una realidad, pues sin duda, Costa Rica lo merece
Por ser ingeniero en construcción con una orientación profesional en el diseño de estructuras, en noviembre de 2012, se me convoca como miembro del Jurado, que elegiría el proyecto del nuevo Edificio de la Asamblea Legislativa, lo que para mí, fue uno de los más altos honores que un costarricense pueda recibir.
Contar con más de 20 proyectos elegibles, convirtieron la tarea de calificación, en un complicado y arduo trabajo. La más cuidadosa valoración efectuada por el Jurado, condujo al proyecto con seudónimo Mora, a contar con el puntaje que lo coronara, como la magna obra que la Asamblea Legislativa y Costa Rica necesitan.
En mi criterio, desde el 11 de septiembre de 2001, los edificios en torre ya no son una manifestación de poder, sino de vulnerabilidad, por eso, en este nuevo proyecto puedo apreciar una propuesta estructural ingeniosa, un puente que se mostraría imponente, custodiando y dejando transcurrir bajo sí su pasado, todas esas obras que hoy son patrimonio arquitectónico.
El proyecto ganador manifiesta una actitud desafiante, dispuesto a romper paradigmas, en un tiempo en que hay que ser innovador y audaz, para enfrentar los retos de un futuro cada día más exigente y envía el claro mensaje, de que este país es capaz de tener soluciones de primer mundo. Por eso, este nuevo edificio de la Asamblea Legislativa, sería un culto a la arquitectura y la ingeniería nacional, un emblemático tributo a la creatividad del tico y un monumento a la democracia costarricense.
Toda esta perspectiva ahora se torna incierta, pues el Centro de Conservación de Patrimonio, deniega su permiso para continuar con este proyecto, atribuyendo el riesgo en que estarían las obras patrimoniales, así como el detrimento de la apariencia de estas venerables obras.
Estos criterios son tan subjetivos, como pudieran parecer los que expresé al inicio, pero este nuevo proyecto no es antojadizo, pues ha contado con el aval de destacados expertos internacionales de reconocida trayectoria, así como los permisos de las instituciones competentes.
Es momento de que en este país terminen los duelos de poder y prevalezca el genuino interés de buscar el bienestar del pueblo costarricense.
Aún no es tarde para recapacitar. Con la buena voluntad de todos, este gran proyecto podrá ser una realidad, pues sin duda, Costa Rica lo merece.
Fernando Ortiz R.
Ingeniero
Vicepresidente Jurado, Concurso Edificio Asamblea Legislativa