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Miércoles 14 Agosto, 2013

Después de todos estos casos documentados, y quien sabe cuántos que no lo están, me sigo preguntando: ¿De verdad quieren los partidos políticos empezar a destapar muertos? ¿Será que quieren exponerse a aumentar la lista?


Donaciones… estrechez neuronal o carebarrismo

No sé si será cuestión de una tremenda memoria de corto plazo político —estrechez neuronal— le podríamos decir. O si más bien se trata de un ataque de “carebarrismo” electorero, una muy conveniente memoria selectiva la que tienen algunos de nuestros políticos actuales, que pretenden resucitar el fétido cadáver de las donaciones políticas.
Enterrado en un vergonzoso féretro con piel de vergüenza, de años de investigaciones inconclusas y pocos, muy pocos sancionados, el mecanismo de las donaciones privadas fue adecuadamente lanzado a su tumba en 1996.
Hoy quieren sacar el muerto, resucitarlo, como si un gran bien hubiera hecho a nuestro país. Como si las miles de hojas de investigaciones inconclusas pudieran simplemente esfumarse, como si los cientos de portadas de mis colegas antepasados, pudieran borrarse de un solo tajo:

1970 Caso Clovis McAlping. Estadounidense radicado en Costa Rica huyendo de la justicia de su país. Dio $400 mil a la campaña de Figueres Ferrer. Sin investigación / sin sanción.

1974 Caso Robert Vesco. Financista estadounidense. Llegó al país pese a ser requerido por estafa y defraudación en Estados Unidos. Financió la campaña de Nixon. Aquí fue denunciado por donar $500 mil a Daniel Oduber. Finalmente expulsado de Costa Rica en el 78. Se investigó /sin sanción.

1986 Caso Roberto Fionna y Fernando de Melo. Fionna, argentino condenado por tráfico de drogas en Francia, dijo haber dado $5 mil a la campaña de Carlos Manuel Castillo, y contribuir con cenas y otras ayudas a la campaña en el 88, a través de los contactos hechos por De Melo. Sin investigación/ Sin sanción.

1986 Caso Lionel James Casey. Pensionado estadounidense. Condenado por narcotráfico internacional. Donó $20 mil a la campaña de Oduber.
Se investigó / sin sanción.

1986 Caso Empresa Ocean Hunter. Pesqueros cubanos, donaron $20 mil al PLN. EE.UU. los vinculó al narco. Se investigó/ sin sanción.

1986 Caso Noriega y PRD. El PLN recibió $60 mil del PRD. También se denunció al PUSC. Se investigó / sin sanción.

1994 Caso Ricardo Alem. Condenado por narcotráfico. Afirmó contribuir a campañas de diputados del PLN pero estos negaron los cargos. Se investigó / sin sanción.

1990 Caso Lloyd R. Rubin. Donaciones por $140 mil al PUSC. Se le vinculó con el lavado. Se investigó / sin sanción.

2002 Caso Waked Internacional. La empresa panameña donó al PLN $25 mil y al PUSC $55 mil, siendo prohibido. Se investigó /hubo sanción administrativa al presidente del Tribunal de Ética y al Tesorero del PLN.

Después de todos estos casos documentados, y quien sabe cuántos que no lo están, me sigo preguntando: ¿De verdad quieren los partidos políticos empezar a destapar muertos? ¿Será que quieren exponerse a aumentar la lista?

Luis Valverde
Jefe de Información