Documental sobre el arte como refugio ante la guerra en Ucrania llega hoy a Costa Rica
Se proyectará este jueves 26 de febrero, en una noche especial con la presencia de sus creadores desde Canadá
El Cine Magaly será escenario de una función especial de Doors of War, la película documental que retrata la resistencia y el poder del arte frente al conflicto armado.
La proyección se realizará el jueves 26 de febrero, a las 7:00 p.m., y contará con la presencia de sus directores Taras Lesiuk y Annick Sheedy McLellan, quienes llegan a Costa Rica desde Canadá.
La actividad coincide con el cuarto aniversario de la invasión rusa a Ucrania y ofrecerá al público costarricense la oportunidad de dialogar con los realizadores tras la función.
“Cuando la invasión comenzó, sabíamos que queríamos hacer algo. Queríamos participar en la resiliencia, en lo que fuera posible”, explicó McLellan.
El documental sigue el trabajo del artista ucraniano Ruslan, creador de la instalación “Doors Through the Horror of War”, formada por puertas rescatadas de zonas destruidas por los ataques rusos.
“Lo conocí en una galería de arte y entendí que su trabajo podía tener una segunda vida en el cine. Podíamos llevar esas puertas a más lugares, capturar de dónde venían y contar las historias detrás de ellas”, dijo Lesiuk.
Ambos directores coincidieron en que el arte es un medio esencial para mantener viva la empatía en medio del cansancio informativo que generan los conflictos prolongados.
“Queríamos hablar del papel que el arte juega durante la guerra. Cómo puede recoger lo que los medios ya no muestran y tocar a las personas de forma más humana”, señaló McLellan.
La cineasta enfatizó que la película evita mostrar violencia explícita.
“No mostramos imágenes gráficas. Mostramos el después, porque esa también es la realidad de la guerra”, explicó.
Por su parte, Lesiuk añadió que esta decisión permitió que la historia conectara emocionalmente con el público.
“Queríamos invitar a las personas a entrar en la historia, no a alejarse de ella. Mostrar la destrucción, sí, pero también la esperanza y la fuerza”, señaló.
Además, el rodaje se desarrolló en 2023, con equipos ucranianos que trabajaron en zonas recientemente liberadas.
“El mayor desafío fue la seguridad del equipo. Filmaban en lugares aún peligrosos. Cada conversación era pedirles que se cuidaran”, recordó McLellan.
Aun así, los directores reconocieron el peso emocional del proyecto.
“Las personas que entrevistamos habían perdido todo. Nos decían: ‘Quiero que alguien escuche mi historia’. Esa fue nuestra responsabilidad: honrar esas voces”, concluyó Lesiuk.
El documental ha sido proyectado en doce países, donde ha despertado interés por su enfoque íntimo y su mensaje de esperanza.
“Ha sido un privilegio compartir esta película con audiencias que quieren entender la cultura y la fuerza de Ucrania. Nos sentimos afortunados de poder mostrarla en lugares donde la gente se abre a conversar”, comentó McLellan.
“La resiliencia de los ucranianos es increíble. Hay una mujer que dice en la película: ‘Siempre habrá un corazón ucraniano latiendo en el mundo’. Esa frase resume todo el espíritu de este trabajo”, dijo Lesiuk.
El evento en Costa Rica cuenta con el apoyo de la Embajada de Canadá y la Embajada de la Unión Europea, como parte de su compromiso con el intercambio cultural y la promoción del diálogo a través del cine.