Violencia/doble moral
Pregunto ¿Solo se mediatiza por intereses espurios, no porque les importe la vida de las mujeres?
Pregunto ¿Solo se mediatiza por intereses espurios, no porque les importe la vida de las mujeres?
...desde Moncho
Como si fuera un disfraz de fiestas de octubre, así asistimos a ese espectáculo del doble discurso, de la doble moral que campea en nuestra sociedad; que medios de comunicación reflejan sin sonrojarse.
Solamente unas semanas atrás, un acto de violencia de un asistente técnico de un equipo femenino de fútbol y entrenador de porteros de un club, de los llamados grandes, nos indignó. El hombre puso una zancadilla a una jugadora contraria.
La sección deportiva de una televisora lo presentó, como “un brutal ataque del entrenador de porteros… una patada a una niña”. No fue una patada, igual fue una agresión, tampoco era una niña, era una mujer de 28 años, igual fue una agresión. Condenamos el hecho como muchos costarricenses.
El tratamiento de la noticia, la reiteración en cada edición de los hechos, el publicar reacciones de dirigentes de otros clubes, el promover la suspensión del asistente técnico de la Liga Femenina de Fútbol, el editorializar para promover el despido del club en el que el agresor entrenaba guardametas, las indagaciones para que fuese despedido de la institución donde era profesor, dio pie para creer que nuevos vientos llegaron a esas salas de redacción.
Aunque no creemos en los linchamientos mediáticos, entendimos que finalmente habían sido sensibilizados sobre la violencia contra las mujeres…
La semana pasada, el Diario Extra publica una entrevista, en la que la esposa de otro exportero, pero esta vez de “otro” club llamado de los grandes, afirma que efectivamente está separada de su esposo, que solicitó medidas cautelares, porque sufrió agresión física por parte de él, quien continúa ligado a ese, otro club de fútbol.
Describe cómo la empujó, la tomó por el cuello y la lanzó contra una pared… Sin embargo no escuchamos la misma reacción de semanas atrás por parte de la sección deportiva de ese medio.
Esta vez no hubo entrevistas para sus empleadores, ni a dirigentes deportivos, ni sondeos en la calle, para juzgar la actuación violenta de ese agresor, no pidieron la expulsión del club de fútbol al que continúa ligado.
¿Por qué el silencio cómplice?… ¿Por qué la cobertura diferente, sesgada, para otro hecho violento?… ¿Tendrá que ver con que los dueños de la Televisora son accionistas del club en el que trabaja este agresor?…
¿Es ese, un tratamiento balanceado? ¿Se ocupan en realidad de la violencia contra las mujeres?… La justificación de que este último hecho ocurrió en un ámbito privado, no es de recibo. De comprobarse, es un delito… Voltear la mirada los convierte en cómplices. Decenas de mujeres mueren cada año, por la indiferencia con que asumimos esa violencia. Son miles de mujeres, de todos los estratos sociales, que viven violencia física, sexual, patrimonial, psicológica de sus compañeros o excompañeros.
Cuando creía que la cobertura deportiva iba a contribuir a visibilizar esa perversa violencia;… pregunto ¿Solo se mediatiza por intereses espurios, no porque les importe la vida de las mujeres?
Iris Zamora