Disney se reforma y pone a cargo a reductores de costos
Ahora se puede pagar hasta $35 por día para estacionar más cerca de las entradas de Walt Disney World. Bloomberg/La República
Enviar

 El ascenso fallido de Thomas Staggs al cargo máximo de Walt Disney echa luz sobre lo que según algunos es un cambio de cultura en el gigante del entretenimiento, donde bajar costos está de moda y se valora reformar el modelo de negocios.
Un grupo de líderes en ascenso —entre ellos, Bob Chapek, supervisor de los parques temáticos; Jimmy Pitaro, a cargo de productos digitales y de consumo; y el mandamás de las redes de TV, Ben Sherwood— han reestructurado sus divisiones, despedido a viejos ejecutivos o tratado de sacar más ingresos de los negocios.


Su estrategia está en sintonía con la de Ike Perlmutter, quien llegó a Disney con la adquisición de Marvel Entertainment hace siete años y se hizo fama por controlar costos.
El cambio de tono es sutil y en algunos casos está encabezado por gerentes que están en la empresa hace muchos años pero recibieron ascensos en los últimos catorce meses.
Su creciente influencia aporta el contexto para varios cambios recientes de ejecutivos bajo la mirada del máximo responsable ejecutivo, Bob Iger, como la inesperada partida de su principal lugarteniente, Staggs, según ejecutivos y ex ejecutivos.
“Staggs es fenomenal para las operaciones, pero no será capaz de remodelar los activos no físicos de Disney para el siglo XXI”, dijo Porter Bibb, socio gerente de Mediatech Capital, con sede en Nueva York, que trabaja de banquero de inversión en medios hace cuarenta años. “Todo cambia continuamente”.
Disney, con sede en Burbank, California, impresionó a los inversores el 4 de abril, cuando anunció que Staggs saldría de la empresa en septiembre.
Como máximo responsable financiero, el veterano con veintiséis años en la compañía había encabezado las adquisiciones, como la de Pixar, hecha en 2006 por $7 mil millones.
Y en el lustro al frente de la división de parques de diversiones, dirigió expansiones importantes como el Shanghai Disney Resort, de $5.500 millones, que abrirá en junio, y una actualización de la tecnología de Walt Disney World en Florida por $1 mil millones.
Él no tenía la misma fama de destruir el modelo de negocios de la empresa y reducir costos.
Durante sus años como máximo responsable financiero, pospuso la eliminación de asignaciones por uso de vehículos que ascendían a cientos de dólares por mes. Ese beneficio se eliminó tras su salida del cargo.
Es un enfoque que contrasta con el de Chapek, un veterano con veinte años en Disney que reemplazó a Staggs como jefe de la división de parques en febrero del año pasado e introdujo una serie de cambios de precios en los parques de diversiones de Disney.
Ir a Disneylandia durante las épocas de mayor actividad del año ahora cuesta hasta 20% más.
Ahora se puede pagar hasta $35 por día para estacionar más cerca de las entradas de Walt Disney World.
Una prima de $69 hace entrar a un cliente 75 minutos antes que los demás y Disney ofrece un desayuno.
Iger y su equipo aumentaron el margen de ganancias operativas de 20% hace tan sólo dos años a 25% en el año fiscal terminado el 3 de octubre, la mayor tasa con él como máximo responsable ejecutivo.
Pero este año las acciones de Disney cayeron 6,2% por la preocupación porque los cambios en la industria del cable afecten a la unidad de TV de Disney, su división más grande.
Es necesario controlar costos aunque Disney esté invirtiendo más en su parque de diversiones, su línea de cruceros y su producción creativa, dijo Robin Diedrich, analista de Edward Jones & Co. en Des Peres, Missouri, que recomienda comprar las acciones. “Tiene que haber un equilibrio”.


 

 


Ver comentarios