Desvíos en Petrobras habrían favorecido a ministra de Rousseff
En las elecciones del 5 de octubre, Rousseff terminó primera con el 41,5% de los votos, seguida por Neves, quien consiguió el 33,5%. AFP/LA REPÚBLICA
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Desvíos en Petrobras habrían favorecido a ministra de Rousseff

El desvío ilegal de dinero de la petrolera estatal brasileña Petrobras habría favorecido la candidatura al Senado en 2010 de Gleisi Hoffmann, hasta febrero pasado ministra de la Presidencia de Dilma Rousseff.
La información fue negociada a cambio de una reducción de su condena por Paulo Roberto Costa, exdirector de abastecimiento de Petrobras, quien se encuentra en prisión domiciliaria.


Un millón de reales —$407 mil aproximadamente— entregó Costa a Paulo Bernardo, actual ministro de Comunicaciones y esposo de Hoffmann, quien fue elegida senadora y luego asumió el mando del gabinete ministerial en sustitución de Erenice Guerra, relevada del cargo en 2010 por denuncias de corrupción.
En febrero de este año, Hoffmann dejó el Ministerio de Presidencia para ser candidata del gobernante Partido de los Trabajadores al Gobierno en el sureño estado de Paraná, fronterizo con Paraguay y Argentina, y terminó tercera en los comicios.
El supuesto desvío de recursos de Petrobras para financiar la campaña de la senadora fue negado por Hoffmann y Paulo Bernardo.
“Todas las donaciones de la campaña fueron registradas ante la Justicia y Electoral” indicó Hoffmann, quien dice no conocer a Costa.
Las investigaciones indican que un 3% del presupuesto de los contratos de Petrobras se desviaba para financiar las campañas electorales de formaciones políticas de la base aliada al Gobierno.
Los delatores, que están confesando a la Justicia a cambio de una reducción de condena, son Costa y el empresario Alberto Youssef, propietario de una casa de cambio que supuestamente gestionaba los fondos y se halla preso en Paraná.
Yousseff dio a las autoridades una lista de 28 políticos y empresas de la construcción civil, beneficiados por Petrobras, entre ellos un ministro.
El sábado, por primera vez, Dilma Rousseff, presidenta brasileña y candidata a la reelección, admitió que hubo un desvío ilegal de recursos de la petrolera y se comprometió a buscar un resarcimiento de ese dinero.
“Si hubo desvío, queremos el dinero de vuelta”, dijo Rousseff confirmando la irregularidad.
Aunque la oposición se ha valido del escándalo para atacar a la campaña política de Rousseff, otro dato entregado a la Justicia por Costa y filtrado a la prensa apunta a que el fallecido senador Sergio Guerra, presidente del Partido de la Social Democracia Brasileña del candidato rival Aécio Neves, también recibió sobornos.
Guerra recibió dinero para que la oposición desistiera de la creación de una Comisión Parlamentaria de Investigación (CPI) que analizaría en el Congreso las denuncias en torno a Petrobras en 2009, según el relato del exdirector.
En las elecciones del 5 de octubre, Rousseff terminó primera con el 41,5% de los votos, seguida por Neves, quien consiguió el 33,5%.

Sao Paulo/EFE


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