Bottega Tamarindo consolida su propuesta como un espacio donde el vino y la gastronomía se combinan con experiencias dirigidas tanto a residentes como a visitantes de Guanacaste.
Además de ofrecer una amplia selección de vinos, la tienda dispone de un área para pequeñas reuniones, donde los clientes pueden elegir sus productos y disfrutarlos en un ambiente cómodo y acogedor.
Como parte de su evolución, cuenta con un espacio exclusivo para catas con capacidad para 20 personas, destinado a actividades privadas y experiencias guiadas alrededor del vino.
A esto se suma la asesoría personalizada de un sommelier y un equipo especializado, que acompaña a los visitantes en la elección de vinos y productos según sus gustos y la ocasión.
Asimismo, la cava reúne etiquetas del viejo y nuevo mundo, con alternativas para distintos presupuestos y perfiles de consumidores.
En el área gastronómica, los visitantes encontrarán productos gourmet, alimentos para el consumo diario y opciones ideales para reuniones, celebraciones o paseos a la playa.
Igualmente, la sección de refrigerados incluye aguas, vinos, licores, productos Gourmar y cortes de carne para parrilla, además de alternativas para preparar tablas de fiambres.
Para quienes prefieren la comodidad, la tienda también ofrece servicio de entrega mediante BM Express, el cual puede coordinarse directamente con su personal.
Con una inversión de $450.000, Bottega Tamarindo se convirtió en la primera tienda de la marca fuera del Gran Área Metropolitana, fortaleciendo así su presencia en Guanacaste, ubicada en Galería Langosta contiguo a Starbucks.
Finalmente, el establecimiento mantiene los lineamientos de diseño desarrollados por la firma Gensler, con una propuesta visual y sensorial alineada con la identidad de la marca.
Bottega también cuenta con tiendas en Escazú, Nunciatura y en Santa Verde en Heredia.