¿Tenemos claros cuáles son los principales problemas del país? ¿Cuáles son los problemas nacionales que sentimos que más nos afectan a nosotros personalmente junto a nuestras familias? Muchas personas siguen repitiendo frases hechas, conceptos superados y concepciones alejadas de la realidad, no definiendo problemas para analizar las soluciones a los mismos. La elección de la papeleta presidencial, así como la elección de mejores diputados requiere tener claros los problemas. ¿Cómo apreciar soluciones sin conocer los problemas? Para mejor apreciar las soluciones y las capacidades, destrezas y voluntad de candidatos a diputados y papeletas presidenciales es menester entender y poder analizar los problemas pendientes de solución en el país.
Tres candidatos han comenzado a señalar problemas y soluciones lo que parece ser poco usual y muy constructivo. Don Fernando Zamora ha presentado todo un plan que enfoca dificultades, deficiencias y carencias de Costa Rica junto a las soluciones que él considera adecuadas. Don Fernando está desarrollando tesis revolucionarias en seguridad y orden público, así como la lucha contra el crimen organizado. Con seriedad y con la moderación propia de un abogado constitucionalista ha venido cumpliendo con su cometido. Don Juan Carlos Hidalgo está machacando problemas y ofreciendo soluciones. Un caso que él ha comentado es el de la educación desfazada de la realidad. Este problema lo enfoca en varias facetas válidas todas ¿Educación para qué? ¿Nuestra educación está ayudando a los muchachos a conseguir trabajo? ¿Está nuestra educación generando destrezas para producir y conseguir trabajo? ¿Está generando las bases del deseable empresarialismo? De igual manera puntualiza que el idioma inglés no está siendo reforzado y enseñado desde prescolar. Deja claro que la tecnología de la computación está lejos de enseñarse en escuelas y colegios en la medida que Costa Rica necesita. Todos estos son problemas válidos que deben ser atendidos y discutidos socialmente. Don Álvaro Ramos ha estado enfocado sus propuestas en el gravísimo problema de la salud, de la CCSS, y de los tiempos largos de atención de los pacientes. Seguridad, educación para nuestra realidad y salud para nuestro pueblo resultan tres ejes de la supervivencia de nuestra sociedad democrática. Bien hecho los tres, felicitaciones. Nos conducen a la discusión sana de una democracia madura y no a la discusión absurda de descalificaciones, insultos y mentiras. No está el país para seguir metidos en el barreal, estamos necesitando total seriedad.
¿Cómo escogeremos a los mejores para resolver los problemas que nos atañen, las omisiones que nos duelen, las ausencias que hacen lento y quizás imposible nuestro desarrollo, si en campaña no enfocamos lo esencial y nos descarrilamos en discutir lo baladí?
No es adecuado solamente escuchar a las papeletas presidenciales de los diferentes partidos. Es necesario poner a conversar y a sufrir los interrogatorios electorales correctos a los candidatos a diputado. Se ha criticado a la Asamblea Legislativa por los diputados que la conforman. Es trascendental recordar que la Asamblea Legislativa es la representante del pueblo y los diputados son los depositarios de la soberanía. Los diputados provienen de las asambleas de los partidos que los designan o del dedazo de los dueños de partido que los imponen por ser incondicionales. Pues bien, para votar por unos y para rechazar a los otros resulta indispensable ponerlos a enfocar y a discutir las soluciones a los problemas que más sentimos, que más nos duelen a los ciudadanos.
La democracia es el mejor sistema de escogencia y de selección de autoridades que conocemos, pero debemos elegir a las personas correctas para solucionar los problemas apremiantes. Elijamos calidad, elijamos con propósito, elijamos a los mejores para hacer caminar el país hacia un mejor futuro.





































