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Crisis postelectoral se profundiza en Nicaragua

Congreso no ha aprobado presupuesto para 2009 ni ratificados acuerdos o préstamos

Managua
EFE

La crisis política que vive Nicaragua desde las cuestionadas elecciones municipales mantiene paralizado el Congreso desde hace 39 días, que no ha aprobado el presupuesto de 2009 ni ratificado notables acuerdos o préstamos.
Los sandinistas y sus aliados en el Parlamento fracasaron hoy en su intento de reanudar las labores legislativas, corriendo la misma suerte del bloque opositor que la semana pasada no pudo dar trámite a un proyecto de ley para declarar nulas las elecciones municipales del 9 de noviembre pasado.
Ni el bloque sandinista ni el opositor han logrado reunir los 47 diputados, de 92 que integran la Asamblea Nacional, que se requieren para abrir una sesión.
El bloque oficialista, con 46 diputados, promueve una agenda económica y el opositor, con 44 legisladores, la nulidad de los comicios municipales argumentando que se cometió fraude.
Los otros diputados son Francisco Jarquín, de la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN), supuesto aliado de los sandinistas y que ayer no hizo quórum, coincidiendo con la oposición, y el ex presidente Enrique Bolaños (2002-2007) que no se ha incorporado a los trabajos legislativos por motivos personales.
La pugna entre el oficialismo y la oposición estalló tras las elecciones municipales del 9 de noviembre ganadas ampliamente por los sandinistas, según el Poder Electoral y denunciadas como fraudulentas por los opositores.
El presidente del Parlamento, el sandinista René Núñez, admitió ante periodistas que la actitud que han tomado los diputados “está perjudicando al país” y abogó por un diálogo para superar esta crisis.
“La Asamblea Nacional no puede seguir paralizada de forma indefinida, la Asamblea tiene que buscar una solución dentro de su competencia”, señaló el legislador, que propuso “buscar instancias” y formas de comunicación para ver, en común, una solución.
Reafirmó, sin embargo, que los sandinistas no darán trámite al proyecto de ley para declarar nula las elecciones municipales, ni aceptarán un recuento de los votos, “porque la Asamblea Nacional no tiene competencia para ver y decidir asuntos electorales”. “Necesitamos sentarnos los diputados para buscarle una solución a esta parálisis de los temas que sean competencia exclusiva de la Asamblea Nacional”, indicó.
Observó que la oposición debería agotar los recursos jurídicos ante el Consejo Supremo Electoral (CSE), controlado por el oficialismo, para resolver la controversia sobre los comicios municipales.
Los liberales insisten en declarar la nulidad de esos comicios, aunque un grupo de diputados, del bloque opositor, plantearon ayer la posibilidad de elevar una iniciativa de ley para pedir al CSE un recuento de los votos únicamente en los municipios donde consideran que hubo fraude, que serían cerca de 30 ayuntamientos de los 146.
“Este es un nuevo planteamiento que, para el PLC, no tiene viabilidad, en este momento, porque no lo hemos revisado”, comentó el legislador liberal Wilfredo Navarro.
Navarro sostuvo que los liberales mantendrán su propuesta de declarar la nulidad de los comicios, porque “se está peleando algo de fondo, que es la gobernabilidad” del país.
La parálisis en la Asamblea Nacional mantiene congelada una reforma al presupuesto nacional para 2008 que reasigne partidas a otros gastos y la aprobación del presupuesto de 2009.
También la ratificación del acuerdo de entendimiento entre Unión Fenosa y el Gobierno de Managua, préstamos, ley de costas, ley de vivienda digna y una reforma a la ley de identificación ciudadana.
Otro asunto pendiente es la elección de los consejos directivos del Banco Central de Nicaragua y del Banco de Fomento para la Producción.
Parte de esas leyes son las que el FMI exige al Gobierno de Daniel Ortega para desembolsar 25 millones de dólares a Nicaragua.
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