Crecimiento económico no debe estancarse más
El panorama para un mayor crecimiento económico no es sencillo, pero tampoco es que sea algo imposible de lograr en la economía costarricense
El panorama para un mayor crecimiento económico no es sencillo, pero tampoco es que sea algo imposible de lograr en la economía costarricense. Lo hicimos en el pasado y lo podemos volver a hacer.
Pero, si nos dejamos llevar por algunos números, las estimaciones no son nada alentadoras.
Para el sector empresarial, es urgente retomar el camino hacia un crecimiento económico, por lo que se debe llegar a acciones concretas que mejoren el ambiente de negocios en el país, que lleve a una mayor actividad económica y por ende mayor bienestar para todos los costarricenses.
Desde la Unión de Cámaras lo hemos expresado en varias oportunidades, que se deben promover cambios que busquen la eficiencia, la reestructuración del Estado y una reducción sustancial del gasto público.
Es buscar opciones para tener tarifas eléctricas competitivas, mejorar la deficiente infraestructura, darles un golpe de timón a los procesos de tramitomanía y acciones que garanticen una mayor seguridad jurídica.
Pero también, necesitamos confianza hacia el sector privado y ser escuchados, pues estamos en la mayor disposición de trabajar por Costa Rica. No es dándoles a los enemigos del sector privado elementos que se explican mal o que no se aclaran y que generan animadversión hacia quienes pagan los salarios en el ámbito privado, pero también a través de los impuestos a los salarios públicos.
A veces creemos que se nos “olvida” que un mayor crecimiento de la economía tendría múltiples beneficios, entre ellos, más ingresos para el Estado por concepto de impuestos.
De ahí que vemos positivo el anuncio de la reducción en las estimaciones del déficit.
Lo anterior es un buen paso pues el crecimiento de la economía genera confianza al ciudadano, al inversionista internacional y al empresario nacional.
Como país no debemos estancarnos y debemos trabajar juntos por seguir creciendo, no dejemos que las voces extremistas y que quieren generar caos lleven a Costa Rica por caminos que ya otros han recorrido con pésimos resultados.