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Lunes 16 Agosto, 2010

Costa Rica: la crisis y la recuperación

La crisis financiera devenida en Estados Unidos y Europa desde 2008 ha venido a cuestionar la lógica económica que fue aplicada en la mayoría de las sociedades occidentales modernas, especialmente a partir de la década de 1980.
La crisis ha ofrecido la oportunidad al mundo de reaccionar, de desmitificar dogmas. Se empezó a entender que los problemas globales requieren soluciones globales, innovadoras, y de forma especial se renovó la importancia teórica y pragmática de un adecuado papel de los Estados como reguladores de las economías. El pensamiento progresista, especialmente el socialdemócrata, ha encontrado una nueva oportunidad de posicionarse en el mundo contemporáneo.
Costa Rica no escapó de esas problemáticas. La Administración Arias logró mejorar la recaudación tributaria, logró disminuir los niveles de pobreza y en su momento implementó el Plan Escudo para resistir los embates de la crisis. Otra ventaja-país podría estar en que nuestra nación tiene un marco regulatorio menos laxo que otros países de la región y del mundo.
Costa Rica entendió muy bien, sin que esto excluya los pulsos de fuerzas con los grupos de presión, que un marco jurídico y tributario donde el Estado regule con fortaleza, donde tenga la capacidad de establecer las reglas del juego sin desestimular al inversionista ni al productor, y que no propicie la especulación por sobre la producción, es condición sine qua non para la Costa Rica desarrollada de 2021 que nos hemos señalado como impronta.
Sin embargo, al decir de don Pepe Figueres, nos encontramos en una “lucha sin fin”.
Cuando la economía mundial muestra señales trastabilleantes en el camino de la recuperación económica (¿en forma de V, de L, de W?), y los aportes de la colectividad siguen sosteniendo la estabilidad de algunas economías (EE.UU., Grecia, otros), se hace imperioso en nuestro país la responsabilidad del Banco Central y de todo el sistema financiero y productivo nacional para mantener la estabilidad macroeconómica, una recuperación sostenida de la actividad económica (sector construcción por ejemplo) y mantener los niveles bajos de inflación en virtud de la mejora en la capacidad adquisitiva de los sectores con menos ingresos.

Adrián Portuguez
Sociólogo