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Sábado 18 Mayo, 2013

La corrupción es un tema difícil de tratar aunque proceda de los escándalos más graves, porque recoger datos verdaderos de las actividades ilegales es difícil


Corrupción injusta e ilegal

No cabe la menor duda, en nuestro país aunque cueste creerlo, hay corrupción y de todo tipo. La degeneración de la moral y las costumbres ha ganado terreno, ocurriendo todo esto mientras hemos estado dormidos. Algunos influyentes del gobierno y los negocios son corruptos, aprovechando cualquier momento para robar, como sucedió con la trocha y otras obras, comenzando por las famosas concesiones. El colmo, la gente de confianza de la Presidente de la República falla no una, sino varias veces. Contra todo riesgo, embarcan a la Presidente a tomar un vuelo en un avión no sometido a los protocolos de seguridad y controles, sencillamente por ser un préstamo a doña Laura de parte de personas de mucha “confianza” y, sin tomar en cuenta que todo favor en esta vida se cobra. Quién garantiza en estos momentos que esa aeronave, en “alguno” de sus compartimientos transportara droga y dólares para lavado, si tenían la seguridad, como sucedió, que no iba a ser revisado por tratarse de un vuelo de la Presidente de la República. Entraron acaso “perros” con agentes a revisar el avión, como es la rutina en estos casos.
Sin duda, tenemos corrupción en el país, en las instituciones y en los partidos políticos y no como dice don Bernal Jiménez Monge, quien “quitándose el tiro” le echa basura a la presidente, asegurando que doña Laura no es Liberación Nacional. Entonces, qué es nuestra presidente, ¿a qué partido pertenecen ella y sus colaboradores?, si ese partido político fue quien la escogió hace tres años con la bendición de don Óscar Arias y apoyada por toda maquinaria “verde”.
Puede que en este país existan pendejos, pero no todos lo somos. La corrupción es un tema difícil de tratar aunque proceda de los escándalos más graves, porque recoger datos verdaderos de las actividades ilegales es difícil. Los políticos son corruptos cunado se sostienen en el poder haciendo ver a los habitantes, en especial a los más pobres, que ellos son “doña toda”. Incrementan el poder magistralmente indicando con cientos de artimañas que reducen la pobreza, en tanto hay deficiencias en la educación y los trabajos no son permanentes. El pobre sin educación y sin trabajo no entiende mucho y solo escucha ese blablablá político que los enreda, mientras ellos, los políticos, los abrazan jalando agua para su molino. En Costa Rica existen “agachados”, son los que se dan cuenta de la situación y guardan silencio sin temor a Dios pero, son los que se dan golpes en el pecho todos los domingos. La corrupción política es una realidad que, desafortunadamente, la tenemos en el país, como diría un excelente amigo mío: “Hasta el cebollín”. La corrupción ha ganado y tiró a un segundo lugar a aquello que nos preocupó en el pasado, la desocupación, la inflación y la inseguridad. En Costa Rica no está implicada doña Laura, sino sus amigos y algunos funcionarios que en lugar de ayudarla, la han lanzado al precipicio. La verdad, aunque usted no lo apruebe, no es sano para la nación guardar silencio.
Abra los ojos en las próximas elecciones. Hay goleadores en la palestra: cuídese que no le metan uno.

Dr. Eliseo Valverde Monge