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Viernes, 14 de diciembre de 2018



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Correa se muestra conciliador

| Martes 02 octubre, 2007



Mandatario pronostica elecciones tras nueva Constitución
Correa se muestra conciliador

Agrupación del presidente ecuatoriano disolverá el Congreso

Quito
EFE

Rafael Correa, presidente de Ecuador, se mostró ayer conciliador tras conocer los avances de resultados que auguran una aplastante victoria a su grupo en los comicios para la Asamblea Constituyente, y pronosticó elecciones presidenciales y legislativas una vez que el país tenga una nueva Carta Magna.
Correa, dijo ayer, en un encuentro con medios extranjeros, que su grupo, Alianza País, que espera una amplia mayoría en la Asamblea, disolverá el Congreso y, una vez aprobada la Constitución en referéndum, se mostró partidario de convocar elecciones “para presidente y vicepresidente y legislativas”.
Para sustituir al Congreso en el periodo constituyente, que como máximo debe ser de ocho meses, Correa dijo que la Asamblea ha de designar una Comisión Legislativa que tendrá como misión aprobar una docena de “leyes clave”, orgánicas o urgentes.
Aseguró también que Alianza País dialogará con todos “los grupos que buscan el bien de la patria”, aunque excluyó al ex presidente Lucio Gutiérrez y el magnate bananero Álvaro Noboa, que encabezan los dos partidos que siguen en la Constituyente al suyo, de los que dijo que representan “la corrupción y el desastre nacional”.
Pese a su amistad y admiración por el presidente venezolano, Hugo Chávez, el jefe del Estado de Ecuador descartó que la Constitución de su país vaya a seguir el modelo de Venezuela, pues el socialismo del siglo XXI que propugna “enfatiza principios más que modelos” y cada país “debe tomar sus decisiones de acuerdo con sus realidades”.
También descartó que la nueva Constitución ecuatoriana vaya a tener problemas para su aprobación, como es el caso de la boliviana, pues en Bolivia se precisan dos tercios de votos y en Ecuador solo la mitad más uno, que su partido tendrá con holgura.
En materia económica, Correa indicó que la Constitución facilitará la inversión extranjera, en especial en la banca, para favorecer la competencia, aunque señaló que no admitirán a los inversores que “aún nos creen colonia”.
El gobernante aseguró que en la nueva Constitución se creará una caja única del estado y se eliminarán los fondos especiales para evitar que el Gobierno esté “atado de manos” para la utilización de dinero público con el fin de desarrollar obras para el país.
Sobre la deuda externa, recordó que negocian una reestructuración con los acreedores y que también renegocia sus contratos con las petroleras y empresas mineras, con el fin de mejorar las regalías que percibe el Estado.
Se mostró asimismo seguro de acabar con el sistema neoliberal que considera que impera en el país con al Costitución vigente, de 1998, y apuntó que se debe “reconstruir la capacidad de planificación del Estado”.
Mientras tanto, los resultados preliminares del escrutinio oficial de votos para la Asamblea Constituyente en Ecuador avanzan muy lentamente, aunque apuntan a un abrumador triunfo para Acuerdo País.
Con poco menos del 6% de votos escrutados, Acuerdo País tiene más del 71%, una cifra que avala los resultados de la encuesta a pie de urna y el recuento rápido de votos hechos ayer, que daban al partido del Gobierno cerca de 80 asambleístas de los 130 elegidos.
Los grupos que siguen a la alianza gubernamental, aunque con mucha diferencia, son Sociedad Patriótica (PSP), de Gutiérrez, que tienen un 9%, que les daría 17 representantes, y aún menos tiene el Partido Renovador Institucional Acción Nacional (PRIAN), de Noboa, que tendría un 4% y 6 ó 7 asambleístas.
El resto de grupos, como el Partido Social Cristiano (PSC), la Izquierda Democrática (ID), la Unión Demócrata Cristiana (UDC) y la Red Ética y Democracia (RED), ni siquiera llegan al 2,5% en el mejor de los casos, lo que advierte de un total derrumbe de los partidos tradicionales y un cambio total en la política.
El que parece ser aplastante triunfo de Acuerdo País, ha creado malestar a la oposición, a la que el anuncio de Correa de disolver el Congreso, una vez que se instale la Asamblea, podría ser un indicio de que tiene “intención de terminar con la democracia”.