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Jueves 4 Noviembre, 2010

Construcción nacional dejó atrás los pantalones cortos

Recientemente actores políticos de nuestro país han manifestado a través de los medios de comunicación que “queremos que entren compañías de pantalones largos que bajen los costos” de las obras, aseveración que en la Cámara Costarricense de la Construcción rechazamos categóricamente porque tergiversa la verdad.
Beneficios como el seguro social y otras garantías sociales no se discuten, van más allá de cualquier valoración económica, no aceptemos el ingreso de empresas extranjeras que no respeten los derechos que nuestra ley otorga a todos sus trabajadores.
El menosprecio de la capacidad de las empresas y de la mano de obra nacional son un indicio peligroso, cuando la construcción no logra recuperarse del golpe asestado por la crisis económica mundial y cuando sentimos que el gobierno aún no se decide a arrancar. Las empresas nacionales hace mucho tiempo que aprendieron a caminar y que dejaron atrás los pantalones cortos, hoy compiten dentro y fuera del país con otras internacionales, en igualdad de condiciones y con respeto a las leyes de cada país.
Este es el momento en que debemos defender la mano de obra disponible en nuestro país. Los logros sociales alcanzados son pilares en un país que busca la justicia y la igualdad, y por lo tanto deben defenderse a ultranza.
No invitemos a empresas extranjeras a construir en Costa Rica sin antes advertirles que deben someterse plenamente a nuestro ordenamiento jurídico, y que estamos obligados, comprometidos y dispuestos a que así sea, sin importar de quién se trate, de dónde venga ni en qué condiciones llegue.
Enfoquémonos en resolver las trabas y los impedimentos legales que tenemos para que el ahorro nacional y los préstamos aprobados de instituciones internacionales puedan invertirse en obra pública e infraestructura y entonces seguir generando empleo y bienestar para todos.

Ing. Ricardo Castro Castro
Presidente
Cámara Costarricense de la Construcción