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Construcción responsable y sostenible


A pesar de la crisis que vive el sector de la construcción en Estados Unidos, Costa Rica no parece haberse contagiado, al menos no por el momento.
Según revela una nota publicada por LA REPUBLICA ayer, el sector de la construcción en el país exhibe una bonanza alentadora ya que a juzgar por los permisos solicitados durante los tres primeros meses del año se incrementó en un 11% con respecto al mismo periodo del año anterior.
Entre dichos permisos, que generaron 2,3 millones de metros cuadrados de construcciones que se iniciarán en los próximos tres o cuatro meses, los proyectos habitacionales ocupan el primer lugar, seguidos por los de orden comercial y los de fines industriales.
Aunque esta es una buena noticia, no significa sin embargo que se puede cantar victoria. Si bien, como lo señalan empresarios del sector no hay indicios actualmente que lleven a pensar en una posible baja en la actividad, es necesario tener en cuenta que el buen pronóstico se hace con base en permisos de construcción solicitados en el primer trimestre del año que dibujan un buen panorama para el primer semestre del año, pero habrá que estar alerta por una posible variación que pudiera darse en el segundo.
Por otro lado, este es un sector que se supone está en periodo de ajustes para tener no solo crecimiento constante sino calidad aceptable.
Una nota de LA REPUBLICA del 28 de marzo de este año revelaba que en un muestreo de construcciones de la zona del Pacífico, para una investigación hecha por el Colegio Federado de Ingenieros y de Arquitectos en conjunto con el Instituto Costarricense del Cemento y del Concreto, el 56% de las muestras presentó deficiencias en la calidad del concreto utilizado.
Anteriormente se había realizado un muestreo en el área metropolitana con el resultado de que el 55% de los concretos analizados no alcanzó la resistencia adecuada y el estudio hecho en 2006 en Guanacaste indicó que el 29% de las muestras tampoco cumplía con la norma mínima establecida.
Estos datos significan que, además de un crecimiento sostenido en el sector de la construcción, se debe lograr que este se desenvuelva con los controles y capacitaciones idóneas para cumplir su cometido garantizando la seguridad mediante la aplicación de la normativa vigente.
Además, el país necesita mantener un crecimiento en este sector que vaya de la mano siempre con el concepto de la marca-país que tenemos ante el mundo, es decir, con total respeto al ambiente.
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