La llegada de La Odisea a los cines nacionales también pone en primer plano el talento del costarricense Felipe Pacheco, quien integró el equipo musical de la esperada producción.
Pacheco participó como editor musical, una función que describe como el puente entre el director, Christopher Nolan, y el compositor Ludwig Göransson.
El costarricense calificó el proyecto como el más grande y desafiante de su trayectoria profesional dentro de la industria cinematográfica.
" Es la producción más grande en la que he trabajado. Desde que leí el guion supe que iba a ser una locura y algo muy especial", afirmó Pacheco.
Su labor consistió en adaptar la música compuesta para responder a la visión narrativa y creativa del director durante todo el proceso de edición.
"Gran parte de mi trabajo es agarrar la música que escribió Ludwig y adaptarla a las ideas de Christopher Nolan, manteniendo la intención original", explicó.
El trabajo lo llevó a colaborar diariamente con el reconocido cineasta, quien supervisó personalmente buena parte del proceso creativo.
"Mi parte favorita fue sentarme junto a él mientras me explicaba por qué quería cada edición. Es una ventana a su mente", comentó.
Además del reto artístico, Pacheco destacó la exigencia de trabajar con un director que tiene una visión clara de cada detalle de la película.
"Sabe exactamente lo que quiere. Hay que mantener la calma y entregar el mejor trabajo posible para estar ahí", señaló.
La relación profesional entre ambos comenzó durante la producción de Oppenheimer, cuando el costarricense fue llamado para integrarse al proyecto.
Desde entonces, Nolan se convirtió en una figura clave para su desarrollo profesional, al compartir consejos sobre cine, liderazgo y trabajo en equipo.
Pacheco considera que su papel como editor musical combina creatividad con habilidades para coordinar equipos y facilitar la comunicación entre diferentes áreas.
"Solo una parte de mi trabajo es editar música. También debo mantener la comunicación y ayudar a que todo el equipo avance en la misma dirección", indicó.
Antes de integrarse a grandes producciones, el costarricense inició su formación musical en Costa Rica, donde comenzó a estudiar guitarra a los 15 años.
Posteriormente ingresó a Berklee College of Music, donde cambió su enfoque hacia la música para cine tras descubrir esa especialidad.
Después realizó una pasantía en los estudios de Hans Zimmer y más tarde trabajó durante varios años con el compositor Henry Jackman.
Esa experiencia lo llevó a especializarse en edición musical, un área donde encontró un trabajo más colaborativo y cercano a los procesos cinematográficos.
Pacheco también atribuye parte de su crecimiento profesional a la forma de ser del costarricense dentro de una industria basada en las relaciones humanas.
"El talento es importante, pero la personalidad también. Todo se aprende, excepto la forma de tratar a las personas", aseguró.
Recientemente recibió otra noticia que marcó su carrera al ser invitado a integrar la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas.
"Ser miembro de la Academia es algo muy especial. Lo primero que pensé fue en aprovechar esa plataforma para poner a Costa Rica en el mapa del cine", expresó.
Ahora, uno de sus principales objetivos es contribuir al crecimiento de la industria cinematográfica costarricense y atraer producciones internacionales al país.
"Quiero que la gente vea una película y pregunte dónde la hicieron. Que la respuesta sea Costa Rica y que más producciones quieran venir a filmar aquí", concluyó Felipe Pacheco, editor musical costarricense.