Llegamos a la palabra con ce número quince, de las que considero son las acciones que mejor resumen una buena estrategia de negocio con futuro.
Termino con comunicación, aunque siempre he creído que debe estar en todo momento acompañando a la estrategia. No decir nada, es como si no hiciéramos nada y eso no es correcto. No es posible presentar a la compañía como una organización innovadora y responsable, si no se cuenta la historia que la ha llevado hasta ahí.
Todo momento del proceso de la estrategia debe ser bien comunicado. Con esto no estoy diciendo que se le debe comunicar a todos, todo el tiempo. Lo que digo es que, dependiendo del estado del proceso, así debemos informar, para que las personas comprendan su rol y qué beneficio les trae esta nueva forma de operar.
Lo anterior es fundamental. No se trata de diseños, campañas o vídeos bonitos. Se trata de que el mensaje llegue, cale y genere comportamientos. Esto es comunicación de verdad. Necesitamos que los públicos de interés comprendan lo que está haciendo el negocio y actúen al respecto.
Si bien es cierto la comunicación debe ser consecuente con lo que está pasando y no es correcto mentir, ni ser impreciso; debemos entender qué se puede decir y a quién, para que la estrategia tenga el respaldo que necesita.
Las empresas que comunican bien su proceso hacia una estrategia de triple impacto, normalmente, hacen lo siguiente:
1. Su vocero más importante está en la alta dirección, no solo leyendo un guión, sino conociendo del proceso y hablando con naturalidad. En otras palabras: "se la cree".
2. Lo que dicen lo respaldan con lo que hacen (tanto a lo interno, como a lo externo).
3. Siempre ponen en primero lugar a los accionistas y colaboradores de la organización. Los consideran embajadores de marca y les están dando material con qué hablar, todo el tiempo.
4. No tiene una estrategia de comunicación comercial y otra de sostenibilidad. Solo tienen una estrategia de comunicación y esta se nutre de contenidos sobre el proceso de sostenibilidad. Esto envía el mensaje correcto hacia los públicos, de que están haciendo un negocio diferente.
5. Documentan constantemente lo que hacen, para tener material fresco todo el tiempo.
6. No dejan de enviar mensajes y capacitar, pues comprenden que es un tema que puede olvidarse fácilmente si no se está repasando.
7. Incluyen en cada comunicación (en la medida de lo posible) un mensaje claro de cómo impacta o beneficia lo que está pasando al público de interés. Además, logran crear tanta atención, que el mismo público se siente parte y quiere aportar desde su conocimiento. Esto último es fundamental con los empleados.
La comunicación, como en toda gestión empresarial, debe ser constante, coherente, siempre táctica y con un fin en mente: mejorar, reforzar, cambiar o impulsar actitudes de parte de los públicos hacia la marca.
Comunicamos no solamente porque lo que hacemos en este camino es relevante. Comunicamos porque hemos entendido que la estrategia de gestión de negocio con futuro solo será creíble si pasa la prueba de la elección en el mercado, de la venta y de la continuidad del negocio en el tiempo.





































