Competencia por eficiencia financiera marca un ganador
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Competencia por eficiencia financiera marca un ganador

En los últimos cuatro años el margen de intermediación de la banca estatal bajó ocho puntos porcentuales, la privada lo aumentó

Betzi Villalobos
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A pesar de que la reforma financiera de 1995 propició un notable descenso en los márgenes de intermediación de los bancos privados y estatales (ver gráfico), todavía existen disparidades importantes en términos de eficiencia financiera.
Entre 2002 y 2006, la banca pública logró reducir el margen de intermediación bancaria en colones, pasando del 18% a menos del 10%, mientras los bancos privados mostraron un aumento de alrededor del 2% en el mismo periodo.
Así se desprende del último informe Estado de la Nación, publicado recientemente.
La mayor disminución del margen en los bancos se debe a la estrategia de competencia que han implementado para lograr un mayor crecimiento.
El margen de intermediación es la diferencia entre la tasa activa, que cobran los bancos por préstamos, y la tasa pasiva, la que pagan por depósitos.
En el pasado, la banca pública mantuvo márgenes muy elevados, por razones propias a su modelo de negocios, pero en los últimos años, el giro hacia un modelo más competitivo generó una reducción en el margen, de acuerdo con los bancos consultados.
“Hay que tener en cuenta que la banca pública es la que tiene la mayor cartera crediticia en colones; la proporción de esta moneda en la cartera total es de un 50%, mientras que la banca privada está más concentrada en dólares, posicionándose en un 80% de la cartera total”, afirmó Carlos Fernández, gerente general del Banco de Costa Rica.
Por otra parte, el leve aumento en el margen de las entidades privadas obedece a varios aspectos, de acuerdo con los banqueros entrevistados.
Por un lado, las variaciones que en el último año han tenido las tasas pasivas han bajado más rápidamente que las tasas activas, y esto ha provocado que los márgenes nominales de intermediación bancaria aumenten ligeramente.
A esto se unen las disposiciones en materia de regulación, como la normativa para la calificación de deudores SUGEF I-05, “las cuales han incrementado los costos de administración y control de la cartera crediticia y los requerimientos de reservas, y eso no permite que las tasas activas puedan bajar en la misma proporción”, afirmó Leonardo Acuña, director de Tesorería de Scotiabank.
A estos aspectos se unen diferencias importantes entre la banca pública y privada.
“Es necesario recordar que el crecimiento del margen es más notorio en la banca privada debido a que los bancos públicos acceden a una mayor proporción de fondos menos costosos, tienen nichos de mercado exclusivos, cuentan con la garantía ilimitada del Estado para sus captaciones en depósitos, y no tienen que incurrir en costos como el peaje bancario”, agregó Acuña.
A pesar de la diferencia entre la banca estatal y la privada, a nivel de todo el sistema se aprecia una tendencia hacia la baja, la cual se espera que se mantenga y se logre así una mayor eficiencia en el sector financiero.
“En un ambiente que cada vez se torna más competitivo, los bancos buscan alcanzar mayores niveles de eficiencia para poder reducir sus márgenes y así mantener su competitividad, razón por la cual la tendencia de ver los márgenes reduciéndose, continuará a futuro”, afirmó Franco Naranjo, gerente general de Banco Improsa.
Con esta opinión coincide Jorge Guardia, asesor económico de la Cámara de Bancos e Instituciones Financieras, quien mencionó que “la reducción será gradual, dependiendo de la competencia, pero se requiere además la reforma financiera para eliminar o reducir las cargas que afecten los márgenes, incluyendo el denominado ‘peaje’ sobre los bancos privados para poder operar con depósitos a la vista”.

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