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Sábado 23 Noviembre, 2013

Nuestra realidad democrática, que peligra porque las reglas del juego están hacia un lado y no niveladas


Competencia desigual


El 2 de octubre de 2013 el Tribunal Supremo de Elecciones dio el banderazo de salida en la carrera hacia la Casa Presidencial y Asamblea Legislativa. Banderazo que deja serias dudas en cuanto a la igualdad o mejor dicho desigualdad evidente en la democracia costarricense; el sistema, tal como se presenta hoy, es un claro y tácito ejemplo de un sistema desigual, de empobrecimiento y distancia social, que tiene como objetivo sacar votos jugando con la necesidad del pueblo y que los tradicionales sigan cabalgando los destinos desmejorados de una Costa Rica cada vez más lesionada, empobrecida y carcomida por un sistema agresivo de enriquecimiento para un pequeño sector.
Esta desigualdad social nace, crece y se reproduce en el mismo seno de la democracia costarricense.
Aunque ha habido diferentes esfuerzos tanto por el Tribunal Supremo de Elecciones y los partidos políticos, para que esta brecha se acorte; lo cierto es que a ninguno de estos (sobre todo los partidos minoritarios) les han proporcionado las herramientas eficaces e idóneas, para que por medio de sus propuestas partidarias e ideológicas intervengan en la política nacional, y mejorar nuestro sistema que está en cuidados intensivos.
Si bien es cierto el multipartidismo en algún momento se malinterpretó en el ejercicio de una legislación prudente, equitativa, propositiva e inteligente en la construcción del proyecto “País”, estas tendencias partidarias ya comprendieron la función que deben ejercer en el poder político y que es necesario que no queden ausentes de la formación y de los cambios que urgen.
El panorama para 2014 en la elección popular es brillante. En la palestra se muestra una nueva generación de políticos jóvenes, visionarios y emprendedores con las herramientas necesarias para solucionar los problemas más urgentes de la sociedad; estos están en todos los partidos políticos pero la gran mayoría en los minoritarios, algunos “muy pocos”, son los candidatos perfectos en los partidos equivocados.
Es necesario identificarlos; pero más necesario es abrirles la puerta con el voto, quitar a los políticos que se han venido reciclando por décadas, que huelen ya feo; y están adelante de estos por poder corrupto político y económico, y que no permiten que Costa Rica renazca con un pensamiento fresco y renovado, por estas nuevas generaciones que tienen sed y hambre de servicio por su nación. Esto es lo único brillante de estas elecciones ya que todos conocemos las carencias económicas de los partidos que ideológicamente y temáticamente son necesarios para nuestra democracia.
El pasado mes, dio inicio una de las competencias más desiguales de toda Latinoamérica y el mundo democrático, “Las elecciones en Costa Rica”, (lo dicen las estadísticas). Ese día estuvieron todos los competidores en la misma línea de salida, en lo que se supone una misma carrera, en condiciones muy similares; pero lo cierto es que unos tenían motocicletas de 2 mil centímetros cúbicos y otros, la mayoría, con cilindraje de 50, 150,200 cm3.
Esta es nuestra realidad democrática, que peligra porque las reglas del juego están hacia un lado y no niveladas. Lo triste es que mientras esto ocurre y no se deja entrar a las personas correctas, perdemos una nueva generación política de altura internacional, que sin duda pueden ser los gestores positivos, sociales y económicos de una Costa Rica en crisis.
Usted posee el poder para cambiar nuestro panorama caótico con un “Voto Inteligente”. ¡No deje de votar…!


Carlos Arrieta Jiménez

Secretario general
Partido Verde Ecologista - Cartago