Circunvalación norte no dará abasto cuando se inaugure
El Presidente Luis Guillermo Solís giró ayer la orden de inicio del proyecto. Cortesía Casa Presidencial/La República
Enviar

Cuando se inaugure el proyecto de Circunvalación norte a inicios de 2020, no dará abasto para evitar las largas presas que se harán en distintos puntos del nuevo plan vial, sobre todo durante las horas pico.


La carretera de $163 millones y solo 4 kilómetros debería contar con tres carriles por sentido y no dos como ha planeado el Gobierno, con el objetivo de evitar los embotellamientos, de acuerdo con un informe de Lanamme de la UCR.


En principio, cuando el futuro mandatario corte la cinta del citado proyecto, “la demora de conductores al utilizar la vía alcanzará el 65% del total del tiempo de desplazamiento por la ruta”.
De esta forma, se estima que en ambas direcciones circularán por lo menos 1.190 vehículos por hora en promedio, ubicando a la carretera en el nivel de servicio “C”.

Para efectos de la ingeniería de tránsito, una obra de infraestructura debería operar dos décadas como una intersección a las 9 p.m.; es decir, con una fluidez en la que los vehículos no tengan que detenerse más de dos minutos; sin embargo, cuando una carretera está en la categoría “C”, el tiempo de espera por vehículo oscila entre 10 y 20 segundos en un intercambio.

“El criterio es si alguna de las dos proyecciones no cumple con el nivel de servicio mínimo C, se recomienda ampliar a tres o más carriles por sentido. Bajo este criterio, la mayoría del proyecto habría que incrementarla al menos a tres carriles, con excepción del tramo Uruca-Colima en el sentido oeste-este, que en proyecciones mayores a 20 años, probablemente requeriría también seis carriles”, indica el informe de Lanamme.

El documento técnico ya lo conocía el Gobierno, pero decidió seguir adelante con la propuesta de cuatro carriles, iniciando la construcción ayer, después de décadas de atrasos.

El proyecto conectará la interamericana norte con la ruta 32, beneficiando a unos 100 mil conductores.

Las obras arrancaron en León XIII, con la construcción de un puente de 300 metros sobre la Quebrada Rivera, el cual tendrá seis carriles que se conectarán después con una vía de cuatro.

Por otra parte, con el objetivo de evitar mayores embotellamientos durante la construcción, se decidió desarrollarlo en cinco etapas, de acuerdo con German Valverde, ministro del MOPT.

“Se trata de un plan esperado por décadas, probablemente el proyecto de realidad urbana en San José más importante en las últimas décadas. El tramo de Circunvalación donde estamos iniciando es el más necesario, el que moviliza más tráfico en la ciudad y el que genera un mayor impacto positivo en las otras vías”, agregó Valverde.

Uno de los temas que generan mayor preocupación es la imposibilidad del gobierno para trasladar más de 100 familias precaristas que ocupan el derecho de vía en el Triángulo de la Solidaridad en Tibás, no obstante, Rosendo Pujol, ministro de Vivienda, aseveró que para diciembre ya se habrá despejado la franja roja y amarilla por donde pasará el viaducto de la nueva carretera.

Las obras de construcción estarán a cargo del consorcio La Estrella – H Solís

 

 


Retraso


Cuando se inaugure la nueva carretera de Circunvalación norte que planea el gobierno, empezará a generar problemas de embotellamientos y poco a poco, dejará de ser operativa. Se considera que entre diez y 20 segundos de espera por vehículo en un intercambio ya es “regular” para la ingeniería de tránsito, por lo que los ingenieros de Lanamme propusieron que las vías tuvieran tres carriles por sentido y no cuatro (cifras representan pérdida de tiempo en segundos por vehículo en horas pico por la mañana).

Tramo 2020 2030 2045
Limón – Uruca 12,2 16,7 133,1
Uruca -San José 12,9 17,8 135,3
San José -Santo Tomás 11,4 12,3 24,4
Santo Tomás – Limón 17,6 33,5 279,2

Fuente: Lanamme

Ver comentarios