Alberto Cañas

Enviar
Miércoles 6 Mayo, 2009


CHISPORROTEOS


Creo que vale la pena referirse a ese extraño fenómeno que está ocurriendo en nuestro mundo artístico o cultural (como ustedes quieran llamarlo) con esa iniciativa del Teatro Nacional de ofrecer funciones cortas los martes a mediodía a precios populares.

El éxito ha sido tan grande, que ha provocado la existencia de reventa de entradas, las cuales se venden con semanas de anticipación, aún antes de que se anuncie qué es concretamente lo que se va a ofrecer cada martes.

Conciertos, recitales, piezas de teatro, hasta una obra clásica de Lope de Vega a cargo de un notable reparto juvenil español, cada martes los asistentes reciben una sorpresa de calidad, a cargo de intérpretes de alta categoría, costarricenses o extranjeros, estos últimos interesados o admirados de participar en semejante programación.

No sé que en lo que va ya para sus ciento doce años de vida, haya tenido el Teatro Nacional un acierto semejante, ni un propósito tan claro de llevar el gran arte, el gran teatro y la gran música a los públicos populares, a la gente que no puede pagar los altos precios de las funciones regulares. Ahora sí se realiza totalmente el ideal muchas veces formulado por mi generación, de que nuestro hermoso teatro deje de ser apenas un edificio para convertirse en una institución activa.

Una institución no sólo puesta al servicio de la cultura sino propagándola, haciéndola accesible, convocando a todo el mundo a participar en ella, a servirse de ella, a disfrutar de ella. Vayan desde aquí mis felicitaciones al Ministerio de Cultura y a la gente del Teatro por esta formidable iniciativa.

Deben de ser lo mismos que creen que la palabra inglesa once equivale al número once del español, y que el término inglés scenario se traduce al español como escenario y no como guion cinematográfico. Ahora les ha dado por creer (y de paso por publicar y propalar) que el adjetivo inglés casual equivale al español casual, y se han dedicado a vender ropa casual.

Lo que quieren vender es ropa informal, porque no hay nada en el mundo de la ropa que responda a una casualidad. Casual, es, en español, lo que sucede por casualidad, es decir, sin que sea posible preverlo ni evitarlo. En inglés, por si a alguien le interesa, el término español casual se traduce por accidental u occasional. Y la palabra inglesa casual, repito, cuando se refiere a ropa, se traduce al español como informal.

[email protected]