Alberto Cañas

Enviar
Sábado 31 Mayo, 2008

CHISPORROTEOS

Alberto F. Cañas

Jacques Sagot me ha dado su nuevo libro que no sé si ya llegó a librerías, y nuevamente me deja atónito la capacidad literaria de ese músico, de igual manera que en otras ocasiones me deja atónito la capacidad musical de este poeta.
He dicho poeta. El nuevo libro, titulado SIEMPRE ELLA, es un libro de poeta, y es, digamos, una prolongación o consecuencia de un libro anterior: ELLA que Sagot publicó en el 2003. Una nueva colección de cantos de amor para una mujer tal vez desconocida, tal vez inexistente, tal vez imaginaria, perfecta en todo caso, como corresponde a una mujer a la que amamos.
Es la obra de un poeta. Y está escrita en prosa. Yo no sé si la obra de los poetas actuales está escrita en prosa o en verso. Me atrevo a afirmar que lo está en prosa, solo que en una prosa dividida en renglones sin que la división tenga otra importancia que la conceptual, no la rítmica o musical como antaño. Es decir, que la división en renglones no tiene relación con el ritmo de las palabras ni con la musicalidad de la expresión. Sólo la idea.
Lo cual provoca como consecuencia lógica una pregunta: ¿Aspira la poesía actual a estar escrita en prosa o en verso? Yo creo que está escrita en prosa, ya lo dije, y eso no tiene nada que ver con su calidad, sólo con su forma. En prosa o en verso, la poesía es poesía. Lo que sucede es que a lo largo del siglo XX, los poetas (y no sólo los de lengua castellana) desprestigiaron el verso, puede que hasta llegar a abominarlo.
Y eso que los grandes: del posmodernismo: Neruda, García Lorca, Hernández, Machado, Bernárdez, Maya, Barba Jacob, y en Costa Rica Aquileo, Azofeifa, Cardona Peña, Debravo, escribieron casi siempre en verso.
Para mí el problema de la poesía actual, sin embargo, no reside en nada de lo que dejo dicho, o sea que no se reduce a que esté escrita en verso o en prosa, sino en otro asunto: que la mayoría de los poetas han endiosado la metáfora y conciben el poema como una sucesión de metáforas que el lector debe descifrar. Y el que no consiga hacerlo, que busque oficio en otra parte o lecturas en otro género. Muchísima de la poesía que hoy se escribe, es un rompecabezas que uno resuelve o no, porque, en el afán de la metáfora, los poetas rehúyen el lenguaje directo, y por lo tanto, exigen un lector avezado, iniciado o cultivado, despreciando al lector común y corriente, lo cual nos ha conducido a una poesía brutalmente elitista (como la narrativa de algunos jóvenes), a la que no le interesa llegar hasta el lector común y corriente, quedándose en la camarilla.
La poesía de Sagot está abiertamente escrita en prosa. En bella prosa, bella como la prosa de Juan Ramón, como la prosa de Valle Inclán, como la prosa de Borges, como la prosa de Octavio Paz. No está dividida en renglones sino en párrafos. Pero es una poesía profunda, verdadera, dirigida nuevamente, como dije antes a una mujer ideal que no se concreta, que en realidad es “la mujer”. La prosa de Sagot es a veces circular, siempre sinuosa, ocasionalmente metafórica, pero siempre poética. Y (lo cual es muy importante), jamás oscura. No necesitamos descifrarla. Simplemente (como ocurre con la gran poesía clásica a partir de Jorge Manrique), nos basta leerla. Simplemente leerla. Gracias, Jacques.

[email protected]