Costa Rica vivía en el abandono absoluto, separada por completo del mundo, por lo tanto, no es de sorprenderse de que las ideas de emancipación no entraran en nuestro territorio, el movimiento evolutivo de la humanidad le era desconocido a los habitantes de la provincia, la más indigente de todas las provincias de la monarquía española, tal y como lo escribió en 1804 el gobernador español don Tomás de Acosta, puedo aseverar a vuestra merced que no existe aquí comercio alguno y que la pobreza es notoria y cruel, ese era el panorama de Costa Rica antes de la independencia.