Leiner Vargas

Leiner Vargas

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Martes 13 Noviembre, 2012

Luego de años de leer, criticar y revisar pronósticos en el campo de las variables macroeconómicas, he podido enterarme de que se trata de usar el sentido común


Reflexiones

Ceteris paribus

Esta frase la conocí hace muchos años, cuando mi profesor de introducción a la economía la incorporó por primera vez a mi vocabulario de economista. Ciertamente significa algo que normalmente se conoce como, si todo permanece tal y como está ahorita o constante como se dice en la jerga académica, entonces es posible pronosticar el efecto que tiene un cambio en x sobre la variable y.
Pareciera muy sencillo de explicar, básicamente se trata del método deductivo utilizado en ciencias naturales que se intenta pasar a la realidad económica y social.
Esta técnica es lo que permite a los economistas pronosticar la realidad y por lo general equivocarse, teniendo la razón, es decir, sin pagar las consecuencias de haberse equivocado.
Los pronósticos por supuesto son parte importante del quehacer de un economista respetado, casi siempre son bien pagadas las charlas y las preguntas corporativas de qué sucederá en 2013, por ejemplo, qué pasará con el tipo de cambio, la inflación, la tasa de interés pasiva, la producción, las exportaciones y otras tantas variables económicas.
La seriedad y la credibilidad de quienes se dedican al pronóstico económico depende de su reputación, es decir, de la habilidad para haber predicho con cierta confianza los eventos futuros y el comportamiento de dichas variables. Por supuesto que las consultoras siempre estarán cerca del Banco Central, principal actor en este proceso, algunas veces los pronósticos se realizan con optimismo y algunas veces con pesimismo, pero por lo general son una guía para aquellos que no tienen una varita mágica.
Luego de muchos años de leer, criticar y revisar pronósticos en este campo de las variables macroeconómicas, la verdad es que he podido enterarme de que se trata de usar el sentido común, menos común de lo que nos imaginamos por cierto, tratando siempre de ser prevenido y de no apostar todos los huevos en el mismo canasto.
Con esto en mente, quiero decirles que para 2013 no se presentarán muchos cambios en el acontecer macroeconómico, no tendremos muchos cambios en el entorno internacional y tampoco se vislumbra un gran ajuste en el entorno local.
Con lo anterior, me permito prevenirles que si usan estos datos lo hacen con su entera responsabilidad y que el pronóstico puede ser distinto, si cambian las condiciones del entorno.
La inflación de 2013 no superará el 5% al finalizar el año, la tasa básica pasiva se situará entre el 9% y el 11%, la producción nacional crecerá en un 4%, el tipo de cambio seguirá rebotando en la banda de abajo con un promedio cercano a los ¢500 por dólar.
Las exportaciones van a crecer y superar el 10%, las importaciones crecerán cercanas a un 15% y la inversión extranjera directa se incrementará en más de $500 millones respecto a 2012.
El déficit del sector público seguirá creciendo y superará el 5% del Producto Interno Bruto. Por supuesto, todo lo anterior depende del ceteris paribus, frase que espero les haya quedado clara.

Leiner Vargas Alfaro

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