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Jueves 25 Junio, 2015

Casa propia: un sueño posible


El sueño de la mayoría de las familias de la clase media costarricense de tener su casa propia por lo general se estrella justo al inicio, en la imposibilidad de permitirse una prima que muchas veces demanda hasta un 20% del valor del inmueble, una enorme barrera que acaba por perpetuar alquileres y avivar la crisis de vivienda de la que cada vez se habla más en el país.
La extensión de plazos o el empujón de las entidades bancarias por ofrecer tasas de interés a sus clientes no han ayudado al porcentaje de familias que se esperaba ni con la celeridad requerida, como tampoco lo han hecho las campañas de ahorro públicas y privadas que no empatan muchas veces a la realidad de un sector que sigue siendo demasiado vulnerable a las variantes de nuestra economía.


El año anterior un estudio del Banco Interamericano de Desarrollo reveló que solo entre 2000 y 2010 la demanda de casas de alquiler en Costa Rica creció en un 33%, más que ningún otro país de Centroamérica, y las continuas publicaciones en medios y los anuncios del gobierno hacen suponer que la situación no ha variado mucho en estos siguientes cinco años.
Pese a lo complejo del panorama, no todo el mundo parece conocer el esfuerzo de un grupo cada vez más numeroso de desarrolladores costarricenses que, en vista de esas realidades, decidió ofrecer condiciones mucho más favorables a sus clientes, como por ejemplo la reducción de primas y el fraccionamiento de las mismas hasta en 15 meses.
No es una iniciativa nueva ni tampoco una solución tajante, pero la creciente demanda en las compañías que la promulgan empieza a arrojar números esperanzadores.
CondoMío y Concasa son dos ejemplos de empresas que le permiten a una familia iniciar con el sueño de tener casa propia sin necesidad de disponer de un ahorro significativo, eliminando así el primero de los obstáculos hacia ese no tan utópico objetivo.
CondoMío, por ejemplo, permite reservar un apartamento o casa en condominio con solo $1.000, realizando 15 pagos de $600 mensuales luego de los cuales inicia un crédito por 25 años con una tasa de interés bastante más favorable que la que ofrece el mercado nacional.
Esas cifras por sí solas se acercan mucho más a las posibilidades reales de una familia que ya de por sí afronta esos montos en un alquiler normal, con la ganancia de estar no solo pagando por lo propio sino además dando un salto considerable en su estilo de vida, pues para nadie es un secreto las ventajas de vivir bajo el modelo de condominio.
Por si fuera poco, la puesta en práctica en Costa Rica de modelos de construcción que desde hace tiempo son la norma en países como Panamá y México ha traído consigo ahorros de hasta un 25% en el valor total de los inmuebles, una ganancia que se le devuelve al cliente mediante la implementación de mejores acabados.
Además, el proceso es amigable con el ambiente, por lo que también reduce la cantidad de desechos, el uso de madera en la obra gris y los niveles de contaminación sónica, pues al tratarse de métodos estandarizados la mano obra es menor y con ello la posibilidad del error humano disminuye.
De la mano con todo esto, la alta demanda en esos proyectos ha despertado el interés de las entidades bancarias, que con el deseo de ganarse esa creciente cartera de clientes ofrecen también mejores condiciones en avalúos, gastos de formalización y demás requisitos.
Si bien todos estos esfuerzos no bastan para acabar con la crisis de vivienda que afronta el país, son pasos importantes en la dirección correcta, iniciativas todas que apuntan a acabar con el estándar en que se convirtió el modelo de alquiler en el país.

Mariano Chacón
Gerente de Mercadeo CondoMío