En tiempos como los actuales, donde las pensiones siguen viendose, por un lado como un privilegio, por otro, como una aspiración lejana, y por el nuestro, como una realidad basada en el derecho, los aportes y la satisfacción del deber cumplido por parte de quienes día a día abrazaron, y siguen abrazando, la responsabilidad de educar generaciones de costarricenses.