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Sábado, 17 de noviembre de 2018



COLUMNISTAS


Campaña y rendición de cuentas

Arnoldo Mora [email protected] | Viernes 18 octubre, 2013


Los ciudadanos deben exigir cuentas con nombres y apellidos a quienes detentan o han detentado el poder y optar por nuevos rumbos y rostros


Campaña y rendición de cuentas

Con la presentación ante la ciudadanía de sus candidatos y sus propuestas programáticas, los partidos se lanzan ahora a la campaña electoral.
Como es usual, las campañas se centran en la promoción de los candidatos; por su parte, el gobierno y la Asamblea Legislativa pasan a un segundo plano. Solo el TSE tiene un protagonismo del que suele carecer durante el cuatrienio. Esta manera de enfocar la campaña electoral da ventaja a los partidos que han tenido o sustentan aún el poder, pues se manipula a la opinión pública para que se centre, no en lo que los políticos y sus partidos han hecho, sino en lo que prometen que harán.
Sin embargo, las campañas deben servir para pedir cuentas a quienes han usufructuado del poder. Ellos son los responsables directos, aunque no únicos, de la situación imperante.
En temporada electoral el ojo crítico del ciudadano se agudiza. Por eso, una campaña electoral se convierte en un escrutinio de los ciudadanos que ejercen el derecho al voto escrutando al futuro, lo mismo que juzgando al pasado y al presente.
Más aún, se les piden cuentas a los partidos que han ejercido el poder, al igual que a las instituciones encargadas de hacer realidad los ideales democráticos que deben cumplir y hacer cumplir por mandato constitucional. Por ende, no son solo los partidos sino también los poderes de la República los que son cuestionados siempre, pero más que nunca en tiempo de elecciones.
¿Qué han hecho la Asamblea Legislativa, el Poder Judicial, el Tribunal Suprema de Elecciones? Todo es objeto del análisis crítico por parte de una opinión pública hoy mejor informada que nunca gracias a las redes sociales y a los diversos medios de comunicación. Es la democracia real como un todo la que es objeto de un escrutinio inexorable.
Si para los ciudadanos conscientes la democracia y sus instituciones se han deteriorado, si el país ha venido sufriendo un preocupante déficit en materia social, que se refleja en la creciente desigualdad, en el deterioro del poder adquisitivo de los salarios, en la destrucción sistemática de la agricultura nacional, en los múltiples escándalos, mientras instituciones que han sido pilar de nuestro Estado Social de Derecho, como la Caja o el ICE, sufren un deterioro creciente al igual que la red vial, los ciudadanos deben aprovechar esta campaña para sentar en el banquillo de los acusados a los responsables de esta ominosa realidad.
Deben exigir cuentas con nombres y apellidos a quienes detentan o han detentado el poder y optar por nuevos rumbos y rostros, a fin de lanzarse por senderos que conduzcan a las mejores salidas para nuestra Patria.
Solo si hacemos esto, se justifica el desmesurado gasto que demanda una campaña electoral en plena crisis económica.

Arnoldo Mora