Cambio de jefe no bastaría para salvar a Sprint
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Cambio de jefe no bastaría para salvar a Sprint

Los Angeles -- Sprint Nextel Corp. quizá descubra que reemplazar al máximo responsable Gary Forsee no basta para revivir la tercera mayor empresa de telefonía móvil de Estados Unidos.
Ante las presiones de los inversionistas y la pérdida de clientes a favor de AT&T Inc. y Verizon Wireless, Sprint depuso el lunes a Forsee y decidió reclutar candidatos para el cargo de fuera de la compañía con sede en Reston, estado de Virginia.
Aun con nuevo liderato, es posible que Sprint tenga dificultades para afrontar el desafío de enlazar dos redes tras la compra por $36 mil millones de Nextel Communications Inc. en el 2005. La acción ha caído 22% desde la compra, los clientes se siguen quejando de que se les caen las llamadas, y los nuevos avisos publicitarios no han puesto coto a la pérdida de abonados.
“Los problemas de Sprint Nextel van más allá de Gary Forsee”, dijo Chris King, analista de Stifel Nicolaus & Co. en Baltimore que tiene una recomendación de “hold” (mantener) las acciones y que no las posee. “Este asunto ciertamente no se arreglará en unos seis meses, no importa quién esté a cargo”.
Las acciones de Sprint, que habían bajado 2,1% este año antes de ayer, cayeron 50 centavos a $18 a las 7:53 hora local en las operaciones tempranas de la Bolsa de Nueva York.
La compañía perdió 337 mil abonados en el tercer trimestre, dijo Sprint el lunes en un comunicado. Esto es más que la pérdida de 300 mil que había calculado el analista Michael Nelson de Stanford Group Co. Algunos analistas, entre ellos Todd Rosenbluth de Standard & Poor's, habían predicho que Sprint aumentaría su número de abonados.
“A los inversionistas lo que les importa es el precio de la acción”, dijo Nelson. “A la postre, el presidente y máximo responsable carga con gran parte del mérito y gran parte de la culpa, con razón o sin ella. Pienso que eso forma parte de ocupar el cargo máximo”.
King, el analista de Stifel Nicolaus, dijo que sus “candidatos ideales” para el cargo serían Tim Donahue, el ex presidente de Sprint y ex máximo responsable de Nextel, y Denny Strigl, el director de operaciones de Verizon.
Strigl respondió a una pregunta mediante el vocero de Verizon, Jim Gerace.
“Me consta que el cargo no le interesa”, dijo Gerace. “Está dirigiendo las operaciones de la compañía inalámbrica más exitosa del mundo. ¿Para qué lo querría?”
AT&T y Verizon, los rivales de mayor tamaño de Sprint, así como rivales menores tales como T-Mobile USA Inc., han conseguido más clientes que Sprint este año. Verizon Wireless es participada por Verizon y Vodafone Group Plc.
AT&T, la mayor compañía inalámbrica, incorporó más de 900 mil personas a su lista de abonados el pasado trimestre, en tanto Sprint consiguió 16 mil clientes nuevos. Verizon Wireless, la segunda compañía del sector, agregó 1,5 millones. T-Mobile USA, filial de Deutsche Telekom AG, agregó 857 mil abonados.
Sprint, que tuvo un descenso de 95% en los beneficios del segundo trimestre al tiempo que despedía trabajadores, ha destinado $5 mil millones a una tecnología de acceso inalámbrico a Internet llamada WiMax. El inversionista Ralph Whitworth, director de Relational Investors LLC, dijo al Wall Street Journal la semana pasada que quería que la empresa vendiera su división WiMax para centrarse en abultar el ingreso de telefonía móvil.

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