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Presión política ha obligado al mandatario estadounidense a llamar a la calma
Bush prevé recuperación económica

• Gobierno apuesta por la entrega de dinero a familias para reactivar el consumo

Washington
(EFE)

La economía de Estados Unidos atraviesa por un periodo de debilidad, pero está a punto de "recuperarse", así lo indicó el presidente estadounidense George W. Bush.
El mandatario se ha visto obligado por la presión política en los últimos días a lanzar varios llamamientos de tranquilidad sobre la marcha de la economía, ante la debilidad de los indicadores.
“La economía atraviesa por un momento de crecimiento lento y no es lo suficientemente bueno para el país, pero las medidas que
ha tomado su Gobierno surtirán efecto pronto”, sostuvo Bush.
Entre las medidas que ha tomado su Gobierno se encuentra la entrega de sumas de dinero $600 por adulto y $300 por hijo dependiente a cerca de 130 millones de contribuyentes, con la idea de que destinen esos fondos al consumo y estimulen la demanda.
El Departamento del Tesoro empezó esta semana a entregar esas cantidades por un total que supera los $150.000 millones y el Gobierno calcula que su efecto empezará a notarse durante el tercer trimestre del año.
"Esta economía va a recuperarse, estoy seguro de que sí", afirmó el mandatario, que recordó que durante su mandato el país ha vivido una recesión, los atentados del 11 de septiembre de 2001 y desastres naturales como el huracán Katrina y "siempre ha logrado recobrarse".
Las declaraciones del gobernante ocurrieron pocas horas después de que el Departamento de Trabajo indicara que el índice de desempleo bajó una décima en abril al 5%, en un mes en que la economía tuvo una pérdida neta de 20.000 empleos, menos que lo esperado por los analistas.
El miércoles el Departamento de Comercio indicó que el crecimiento económico del país en el primer trimestre del año había alcanzado tan sólo el 0,6%.
La economía se ha convertido en una de las principales preocupaciones del estadounidense medio, que ha visto una drástica subida en los precios de los combustibles y de los alimentos, combinada con el descenso del valor de las viviendas en un sector inmobiliario en crisis.
El presidente instó también al Congreso a que haga más para estimular la recuperación.
Entre otras medidas, reclamó al
Congreso que apruebe leyes que permitan la explotación de la Reserva Natural y de la Vida Salvaje de Alaska (ANWR), que -según el Departamento de Energía- permitiría extraer un millón de barriles de petróleo diarios.
Asimismo, Bush pidió la construcción de nuevas refinerías y recordó que no se ha levantado una nueva en los últimos 30 años.
El jefe de la Casa Blanca, como ha venido haciendo en los últimos meses, se pronunció a favor del comercio internacional como solución a los males de la economía y lanzó un llamado para que el Congreso apruebe el Tratado de Libre Comercio (TLC) pendiente con Colombia.
Bush envió a principios de abril al Congreso, de mayoría demócrata, el proyecto de ley que contiene el TLC, lo que abría un periodo de 90 días para que los legisladores aprobaran el pacto.
Sin embargo, la Cámara de Representantes reformó las normas para ampliar indefinidamente ese plazo, lo que ha dejado en el limbo el futuro del acuerdo comercial.
Las declaraciones del mandatario fueron acogidas con críticas por parte de los demócratas en el Congreso, que le reclaman medidas adicionales para estimular la economía.
Según el congresista Rahm Emanuel, líder del grupo demócrata en la cámara baja, "ha llegado el momento de que el presidente Bush sea realista sobre la economía y empiece a colaborar con el Congreso en un segundo conjunto de medidas que dé verdadero alivio económico a los estadounidenses".
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