Un pronóstico del tiempo que estuvo a punto de cambiar el rumbo de la Segunda Guerra Mundial llegará a los cines de Costa Rica el 6 de agosto con El Día D: Bajo Presión.
La República conversó en exclusiva con Brendan Fraser, protagonista de la película, quien interpreta al general Dwight D. Eisenhower durante uno de los momentos más decisivos del conflicto.
El drama histórico adapta la obra teatral Pressure, escrita por David Haig en 2014, y reconstruye las 72 horas previas al Desembarco de Normandía.
Dirigida por Anthony Maras, quien también coescribió el guion junto con David Haig, la película traslada al espectador a una cuenta regresiva marcada por decisiones críticas, donde la tensión crece minuto a minuto y justifica su título.
Fraser confesó que, antes de interpretar a Eisenhower, desconocía varios acontecimientos históricos que marcaron el éxito del Día D.
"Lo que más me sorprendió fue que hubo un retraso. El Día D en realidad fue un martes, no el lunes 5 de junio de 1944 como estaba previsto. Se pospuso por el mal clima", dijo Fraser a La República.
El actor explicó que James Stagg fue quien alertó a los altos mandos sobre la llegada de una tormenta pocos días antes del ataque.
"Si atacaban bajo esas condiciones, habría sido un desastre. La siguiente oportunidad habría llegado dos semanas después y habría sido demasiado tarde. Los ciclos de la luna y las mareas cambiarían, pero, sobre todo, se habría perdido el factor sorpresa", explicó.
Durante la entrevista, Fraser también recordó otro episodio que desconocía antes del rodaje: la Operación Tiger.
"Tampoco sabía que existió un ensayo llamado Operación Tiger. Era un ejercicio para que los soldados experimentaran cómo sería atacar Utah Beach. Lo realizaron con fuego real y ocurrió una tragedia por una falla de comunicación logística y de frecuencias", relató.
El actor agregó que los historiadores mantienen distintas versiones sobre lo ocurrido, pero señaló que la primera ola de soldados nunca recibió la orden de esperar una hora antes de avanzar.
"Atacaron a las 7:30 de la mañana, cuando debían hacerlo a las 8:30, y terminaron caminando hacia sus propias municiones, ordenadas por el general Eisenhower", comentó.
Para Fraser, ese episodio ayuda a comprender la enorme responsabilidad que recaía sobre Eisenhower antes de autorizar la operación.
"Imagina el estado de ánimo de Eisenhower al saber que 749 soldados y marineros perdieron la vida esa mañana y que estaba a punto de dar la orden para que 300 mil personas iniciaran el ataque en el intento por liberar a la humanidad del fascismo y la tiranía. Las circunstancias y lo que estaba en juego eran astronómicos", afirmó.
El actor también destacó las limitaciones que enfrentaban los meteorólogos en 1944.
"Hoy tenemos herramientas que nos dicen exactamente cómo estará el clima minuto a minuto. En 1944 muchas veces predecir el tiempo consistía en mirar por la ventana o recurrir a registros de años anteriores y hacer una estimación fundamentada", señaló.
Fraser aseguró que tomar una decisión con información tan limitada incrementaba la presión sobre quienes dirigían la operación.
"Cuando las circunstancias y lo que está en juego son tan grandes, no puedes darte el lujo de hacer suposiciones. Eso generaba una enorme presión", concluyó.
La película también reúne a Andrew Scott en el papel del meteorólogo escocés James Stagg, cuya recomendación resultó determinante para el desarrollo del Día D.
Por su parte, Fraser al retrata a un líder atrapado entre la presión política y el peso moral de una decisión histórica, con una actuación impecable.