Bora Milutinovic se adelantó a la época hace 36 años en Italia 90 y Jorge Luis Pinto nos habla de un partido perfecto de la Selección Nacional contra los italianos hace 12 años en Brasil 14.
De este par de hazañas del fútbol costarricense no queda nada, incluyendo la devastadora eliminación del Mundial 2026, donde los seleccionados de la Concacaf, con excepción de la tripleta de anfitriones, hacen el ridículo.
Panamá, el nuevo “coco” de Centroamérica, se fue en blanco en dos partidos, un par de derrotas 1-0, no anotó y regresó a casa eliminada.
Curazao se medio limpió el rostro empatando con Ecuador 0-0, pero fue aplastado por Alemania y cayó con Costa de Marfil, regresó a la isla eliminado, con un gol a favor y 9 en contra.
Haití fue una excelente comparsa del Grupo C, donde sumó tres derrotas en fila, anotó un par de goles y recibió ocho y está de vuelta a casa.
Probablemente la ruta de Costa Rica en esta Copa del Mundo, hubiese sido similar a la de Panamá, Curazao y Haití, porque la mano de obra con la que cuentan los técnicos es de baja calidad, los jugadores seleccionados salen de un campeonato no competitivo y los legionarios juegan en ligas de bajo perfil.
Tanto Bora en Italia 90, como Pinto en Brasil 14 jugaron un 5-4-1, la formación de moda muchos años después.
Pero comparando las alineaciones de la Selección Nacional, con la que hoy forma el técnico Fernando Batista, existe un abismo de diferencia.
En Italia 90: Gabelo; Chavarría, Ronald, Flores, Montero y Chávez Innecken en defensa; Marchena, Gómez, Ramírez y Cayasso en la cintura. Jara en ataque.
En Brasil 14: Navas; Gamboa, Duarte, Pipo, Umaña y Junior en defensa; Celso, Tejeda, Bolaños y Bryan en la cintura. Joel en ataque.
Formaciones exitosas hoy inexistentes: dos porterazos; dos líderes en la defensa central: Roger y el Pipo. Carrileros de marca en Italia y ofensivos en Brasil.
Cuatro candados de cerradura inoxidable: Marchena, “El Policía”, Celso y Yeltsin, pero sobre todo cuatro volantes creativos que hoy no surgen por ninguna parte: el “Machillo” y Juan en Italia, Bryan y Christian Bolaños en Brasil. Tenían la capacidad de pasar a la ofensiva, de manera que Jara y Campbell no sufrieron la soledad y el aislamiento que hoy padece solitario, en ataque, el pequeño pero empeñoso ariete Manfred Ugalde.
Eran otros tiempos, fueron mejores futbolistas a los de hoy, pero, el fútbol sigue siendo el mismo. Fallan los actores.





































