Bloomberg defiende el desalojo de "indignados"
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Bloomberg defiende el desalojo de “indignados”

El alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, minimizó ayer el impacto de la jornada de protestas protagonizada el jueves por el movimiento "Ocupa Wall Street" en la ciudad, y defendió nuevamente su decisión de desalojar el martes el campamento de los "indignados" en una plaza del sur de la isla.
"Fue una ocasión para un puñado de sindicatos para quejarse o protestar o lo que sea que quieran hacer", afirmó hoy Bloomberg en su tradicional discurso radiofónico de los viernes en el que le preguntaron por el alcance del "Día de Acción" que protagonizaron los "indignados" en distintos puntos de la ciudad.

El alcalde fue especialmente crítico con los sindicatos que se sumaron el jueves a la convocatoria de Ocupa Wall Street para celebrar sus dos meses de pulso a las grandes corporaciones, y lamentó que concentren sus iras con los más ricos "porque con sus impuestos apoyan la economía de la ciudad".
Bloomberg también volvió a defender su decisión de desalojar este martes de madrugada el campamento instalado por los "indignados" el pasado 17 de septiembre en la plaza Zuccotti, el epicentro de las protestas que llevan sesenta días en el corazón del distrito financiero de Manhattan.
"Fue la decisión correcta en el momento oportuno", reiteró hoy el alcalde neoyorquino, quien celebró nuevamente que un juez apoyara los argumentos esgrimidos por el ayuntamiento para desalojar la plaza e impedir a los "indignados" que vuelvan a instalar sus tiendas de campaña y generadores eléctricos.
Además, destacó que desde que ordenó el desalojo de la plaza Zuccotti no ha escuchado a ningún político local, incluso a los que han mostrado su "simpatía" hacia los "indignados" de Wall Street, pedir que se les deje instalar de nuevo su campamento, "al menos hasta donde tengo entendido".
Las protestas que se extendieron el jueves por todo Nueva York para celebrar el segundo mes de Ocupa Wall Street se saldaron con 250 detenidos en la Gran Manzana tras la colisión entre los manifestantes y la Policía, un encontronazo que también se reprodujo en otras ciudades de EE.UU..
La jornada culminó con una marcha sobre el puente de Brooklyn, donde se calcula que se congregaron 32.500 personas, según datos facilitados por la Policía a los organizadores, mientras que en alrededor de otras treinta ciudades de Estados Unidos se conmemoró la fecha con distintos actos.


Nueva York/EFE



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