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Argentina ordena cierre de refinería de Shell


Buenos Aires
Bloomberg

El gobierno argentino ordenó a Royal Dutch Shell Plc cerrar su refinería en Buenos Aires y está cuestionando las operaciones de la brasileña Petrobras Energia SA por supuestos incumplimientos de la legislación ambiental.
La refinería Dock Sud de Shell, productora de cerca del 12% del diesel en Argentina, debe cerrar debido a las fugas y por remover 18,4 millones de litros (4,85 millones de galones) de agua por hora de ríos sin autorización, informo la secretaría ambiental argentina el martes en un comunicado transmitido vía correo electrónico.
Un vocero la compañía domiciliada en La Haya dijo que la empresa está revisando la orden. La refinería sigue abierta y tomará al menos una semana realizar el cese de operaciones. La instalación podría no volver a funciones hasta que Shell “cese de pone en peligro el ambiente y la integridad física de los habitantes” de las áreas vecinas, comunicó la secretaria.
El cierre de la refinería profundiza la disputa entre Shell y Néstor Kirchner, presidente de Argentina. Shell dijo que el gobierno ha atacado injustamente a la compañía, a la cual impuso multas por incumplimiento en la provisión de diesel en el mes de junio.
Los países ricos en recursos alrededor del mundo, desde Rusia hasta Bolivia, han clausurado o nacionalizado los activos de las mayores petroleras del mundo en años recientes, alegando violaciones ambientales o de otra naturaleza.
La vocera de Petrobras en Rio de Janeiro no regresó las llamada de Bloomberg solicitando un comentario sobre esta nota.
La unidad argentina de Shell está “analizando la documentación recibida y los alegatos presentados”, y responderá pronto, dijo Wim van de Wiel, vocero de la compañía en un comunicado ayer. Todas las operaciones de la empresa cumplen con la legislación local y los “estrictos estándares de Shell”, afirmó.
Dock Sud puede convertir 100 mil barriles diarios de crudo en gasolina y otros productos.
Shell recibió al menos 32 multas por parte del gobierno argentino solo en junio.
“La discriminación contra Shell es inaceptable”, dijo la compañía en una comunicado firmado por Juan Aranguren, jefe de operaciones de la empresa en Argentina.
Kirchner llamó a un boicot a nivel nacional contra Shell en 2005 después de que a empresa aumentara el precio de sus productos en las gasolineras. En ese momento el presidente denominó a Shell como una de las “peores” compañías del mundo.
El agua que Shell utiliza del Río de la Plata y el canal Dock Sud es suficiente para abastecer una ciudad de 1,1 millones de habitantes, alegó el gobierno argentino.
Shell ha carecido de permiso para extraer agua durante ocho años, según reportó la agencia de noticias TELAM, citando a Raúl Vidale, director de control ambiental en la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sostenible.
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