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Lunes 4 Febrero, 2013

Es momento de plantearnos las oportunidades que queremos aprovechar de la mano con las tendencias internacionales, en las cuales no basta con ser orgánico sino que se requiere de otros esquemas de producción diferenciada


Aprovechemos esas y otras oportunidades

El mercado de productos orgánicos ha representado una oportunidad para las exportaciones costarricenses desde hace varios años. Es un segmento de consumo muy interesante, que aún en época de crisis sus ventas registran tasas positivas. Sin embargo, es importante tomar en cuenta ciertas consideraciones tanto de la demanda como de la oferta.
Por diversos motivos, la oferta nacional de alimentos orgánicos no ha evolucionado al mismo ritmo que la demanda, no solo en términos del volumen sino también en su valor agregado. Podemos citar problemáticas tales como:

1. El efecto en los ingresos de los agricultores de cambiar de una producción convencional a una orgánica, dado que el sector tiende a operar con flujos de caja de corto plazo, y es necesario entre otros aspectos técnicos “dejar descansar la tierra” para que sea apta para cosechas orgánicas.
2. Las limitaciones en la capacitación y asesoría técnica para la producción.
3. Los ya conocidos problemas de acceso al crédito necesario para adoptar los requerimientos técnicos de una certificación orgánica.
4. La necesidad de sistemas de producción que constituyan un mejor marco para hacer el cambio a una agricultura orgánica, como la asociatividad entre productivas, que permitirían diluir los costos de certificarse, e identificar más y mejores canales de comercialización.
En cuanto a la demanda, los orgánicos han perdido su “efecto diferenciador” en los principales mercados consolidados para nuestras exportaciones, ya que el consumo ha evolucionado requiriendo productos de mayor valor agregado, con más atributos en términos ambientales y sociales, por lo que paulatinamente ha dejado de tener un sobreprecio en comparación a su contraparte convencional.
La buena noticia es que países como Noruega siguen mostrando ese atractivo para los productos orgánicos, impulsado por factores como un elevado precio, la relativa limitada oferta en comparación con otros países europeos, las metas gubernamentales para el consumo de orgánicos, el interés por la salud y el bienestar, entre otros factores socioeconómicos.
Para estimular este tipo de oportunidades, el país ha negociado un tratado con la Asociación Europea de Libre Comercio, EFTA (integrada por Noruega, Suiza, Islandia y Liechtenstein), y PROCOMER pone a disposición del sector empresarial la información comercial más relevante contenida en las investigaciones de mercados como el noruego y el suizo, disponibles en su página www.procomer.com o consultando al 800-PROCOMER o a [email protected]
Es momento de plantearnos las oportunidades que como país queremos aprovechar de la mano con las tendencias internacionales, en las cuales no basta con ser orgánico sino que se requiere de otros esquemas de producción diferenciada, como 100% natural, comercio justo, ser sostenible social y ambientalmente, entre otros; esquemas que además van de la mano con la imagen internacional de calidad que Costa Rica ha proyectado.

Francisco Gamboa, Arianna Tristán, Karina López
PROCOMER