Ambientes laborales tóxicos pueden dejar heridas profundas en los trabajadores
La buena noticia es que sí es posible sanar con esfuerzo personal y responsabilidad empresarial
En un trabajo ideal, los colaboradores de las empresas no se ven obligados a sobrevivir mes a mes, sino que, por el contrario, prosperan en un entorno sano y gratificante.
Teniendo esa idea en mente, Melissa Concepción, CEO y presidenta de SOS Trabajo, destaca la importancia de evitar los lugares de trabajo tóxicos a toda costa, ya que el costo de oportunidad puede ser muy alto, al incluir heridas profundas en la autoestima de los trabajadores que pueden llegar a ser de por vida.
Al igual que Concepción, otras especialistas en talento humano advierten de la necesidad de establecer límites y proteger la salud mental.
“Las personas adultas que se desenvuelven en entornos laborales negativos o cargados de abuso pueden desarrollar profundas secuelas en aspectos físicos, emocionales, mentales, profesionales y otros. Algunas situaciones generadas podrían ser: ansiedad, estrés crónico, pérdida de autoestima (personal y profesional), sentimiento de culpa o impotencia, aislamiento social en el trabajo y con su círculo familiar, además de insomnio, desconfianza hacia figuras de autoridad, síndrome de burnout, depresión y agresiones hacia sí mismo u otros”, dijo Amanda Arias, docente universitaria, consultora y especialista en gestión de talento humano.
En el peor de los casos, estas situaciones pueden derivar en un suicidio.
El problema es que la exposición prolongada a críticas destructivas, humillaciones o falta de apoyo puede dejar una huella duradera en la forma en que la persona se relacionará con futuros equipos o líderes, dificultando su capacidad de compromiso, innovación y confianza en nuevos entornos laborales.
En palabras más sencillas, la gente puede quedar tan traumada de un entorno negativo que se le dificultaría adaptarse a un entorno sano, colaborativo, respetuoso, proactivo y que premie la iniciativa y buenos resultados.
“En el campo laboral, estos efectos se ven reflejados en: falta de concentración, disminución de la productividad y un bajo rendimiento, lo que puede llevar al ausentismo y a un mayor riesgo de errores o accidentes laborales. Asimismo, estas heridas no sanadas impactan negativamente en futuros empleos (…) Todo esto puede generar miedo, inseguridad y baja autoestima, lo que crea un miedo persistente al trabajo en general o a situaciones laborales específicas”, agregó Concepción.
Las advertencias de las especialistas coinciden con los datos de la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS).
Y es que los trastornos de ansiedad, los episodios depresivos y el consumo de alcohol son las principales causas de emergencias por trastornos mentales, de acuerdo con la institución, que alertó sobre un preocupante aumento del 44% en cinco años.
En todo el 2024 se reportaron 139 mil atenciones —incluyendo hombres y mujeres—, mientras que en 2020 solo se contabilizaron 97 mil casos.
Aunque no se puede señalar que todos los casos estén relacionados con el entorno laboral, Vernor Barboza Ortíz, psiquiatra de la CCSS, señala que la gran mayoría sí tiene una conexión.
Aunque pareciera difícil y que todo esté en contra tras sufrir un entorno laboral tóxico, es completamente posible reconstruirse después de una mala experiencia laboral.
Eso sí, el proceso requiere tiempo, paciencia y un enfoque consciente en la recuperación, la autorreflexión y el establecimiento de nuevas metas.
“Sí es posible sanar. Cuando la empresa o la nueva empresa combina claridad, acompañamiento y desarrollo, por ejemplo, con objetivos alcanzables, reglas del juego claras, espacios de seguimiento y retroalimentación frecuente; además de contar con un liderazgo empático y reconocimiento mediante conversaciones de progreso, validación de logros y acuerdos explícitos de límites y autonomía. En todo este proceso debe existir upskilling/reskilling, mentoría y movilidad interna para que el talento vea futuro”, agregó Scarleth Tercero, Gerente País de ManpowerGroup Costa Rica.
Finalmente, Concepción destaca que las organizaciones tienen la responsabilidad de velar y proteger activamente el bienestar de sus empleados en todos los ámbitos, lo que implica crear y mantener una cultura que evite daños como el acoso, la discriminación y el estrés.
“Esto se logra estableciendo políticas claras, promoviendo un liderazgo ético y fomentando un ambiente de respeto, igualdad y transparencia, que son elementos clave de una empresa responsable y un lugar de trabajo seguro. Sin duda, los líderes tienen la capacidad de transformar el ambiente laboral desde sus acciones cotidianas, fomentando aspectos clave como el respeto mutuo, el reconocimiento de los colaboradores y la escucha activa”, finalizó la experta.
Los trabajadores no deben tomar a la ligera el estar involucrados en un medio laboral tóxico.
Sus secuelas pueden ser serias para su desempeño profesional a largo plazo.
Amanda Arias
Consultora y Especialista en Gestión de Talento Humano
Docente Universitaria
La exposición prolongada a críticas destructivas, humillaciones o falta de apoyo deja una huella duradera en la forma en que la persona se relacionará con futuros equipos o líderes, dificultando su capacidad de compromiso, innovación y confianza en nuevos entornos laborales.
En la práctica y la cotidianidad, estas heridas pueden expresarse mediante miedo, inseguridad, desconexión emocional, ansiedad, preocupación constante por cometer errores, hipervigilancia frente a la autoridad, dificultad para tomar decisiones, falta de energía, desinterés por aprender o innovar, una sensación persistente de inutilidad o apatía laboral, etc. También, en futuros empleos estas consecuencias pueden provocar baja productividad, rotación temprana, absentismo o dificultad para establecer relaciones laborales saludables y duraderas.
Melissa Concepción
CEO y directora
SOS Trabajo
Un entorno laboral negativo puede dejar secuelas emocionales como: ansiedad, depresión, estrés crónico, irritabilidad, desmotivación y agotamiento emocional (burnout); también puede generar miedo, inseguridad y baja autoestima. Esto crea un miedo persistente al trabajo en general o a situaciones laborales específicas.
Todo esto puede impedirle al candidato reintegrarse o desarrollarse profesionalmente, dificultando entonces la construcción de relaciones laborales sanas en nuevos empleos.
Scarleth Tercero
Gerente País
ManpowerGroup Costa Rica
Es posible reconstruir la confianza y la motivación después de haber pasado por un mal trabajo.
Cuando el bienestar y el respeto están integrados a la gobernanza y no solo a proyectos puntuales, disminuyen riesgos psicosociales y aumenta el compromiso de los colaboradores.
A un trabajador, a un profesional que ha estado en un entorno de esta naturaleza, le recomendamos la importancia de combinar análisis, límites claros y desarrollo continuo para recuperar la confianza y construir una nueva etapa laboral basada en propósito, bienestar y sostenibilidad personal.
Un entorno laboral tóxico puede dejar heridas profundas en los trabajadores.
En algunos casos, esas cargas emocionales persiguen a las personas durante toda su vida productiva, afectando su salud mental y sus oportunidades, según los expertos.
Las heridas no sanadas de trabajos anteriores impactan negativamente en futuros empleos de las siguientes maneras:
| Impacto | Explicación |
|---|---|
| Disminución de oportunidades | El bajo rendimiento, el ausentismo y las relaciones laborales conflictivas pueden quedar registrados en el historial laboral, dificultando la obtención de nuevas oportunidades. |
| Bajo rendimiento | La falta de autoconfianza y la necesidad de aprobación pueden llevar a la persona a aceptar empleos por debajo de su potencial, perpetuando un ciclo de insatisfacción y bajo rendimiento. |
| Barrera para el crecimiento | La desconfianza en el liderazgo y en los equipos de trabajo puede impedir que la persona aproveche oportunidades de desarrollo o crecimiento profesional, ya que teme asumir nuevos riesgos. |
| Repetición de patrones | Al no sanar la herida, la persona puede, de forma inconsciente, buscar entornos laborales que reafirmen sus temores, como un jefe que desconfía o una cultura organizacional que fomenta la ansiedad. |
| Dificultad en la búsqueda de empleo | El miedo al rechazo, la incertidumbre y la baja autoestima pueden hacer que la persona no se desenvuelva de manera correcta en futuros procesos de selección. |
Después de pasar por una mala experiencia en un entorno laboral nocivo, los trabajadores deben procurar que su próximo empleo les brinde mejores condiciones, no solo económicas, sino también personales.
Estas son algunas de las recomendaciones que hacen los expertos:
| Consejo | Explicación |
|---|---|
| Apoyo profesional | Solicitar apoyo profesional externo cuando sea necesario, entendiendo que cuidar la salud mental es una decisión responsable y compatible con el crecimiento laboral. |
| Investigar la cultura y el liderazgo de la empresa | Antes de aplicar o aceptar una oferta, se debe revisar su sitio web, redes sociales y referencias de empleados. |
| Aprovechar entrevista de trabajo | Se debe preguntar por el estilo de liderazgo, las políticas de bienestar, los canales de retroalimentación y las oportunidades de desarrollo profesional. |
| Límites | Desde el inicio, acordar horarios, prioridades y métricas de desempeño basadas en resultados |
| Transición | Planificar la transición laboral con objetivos claros y progresivos, buscando apoyo en un mentor o compañero de confianza que facilite la integración. |
| Aprendizaje | Invertir en el aprendizaje continuo, desarrollando habilidades técnicas y blandas que fortalezcan la autoconfianza y la empleabilidad. |
Para mantener un buen clima laboral, las empresas deben invertir y preocuparse por la salud mental de sus colaboradores.
La responsabilidad es innegociable y por ello, las compañías deben: