Enviar

Alibaba y el Gobierno chino

201410052236010.col2.jpg
En la última semana ha circulado por las redes sociales la imagen de Jack Ma, un hombre chino de apenas 1,60 metros de altura y escasos 50 kilos. “Ma el loco”, como le llaman algunos de sus amigos, es el dueño y fundador de Alibaba Group, y hace un tiempo saltó a la fama tras convertirse en el hombre más rico de China.
La historia de Jack Ma no es la típica historia de genio “entrepeneur” que deja la universidad para fundar un start-up millonario. Todo lo contrario, Ma nunca fue bueno en matemáticas y fue rechazado por Harvard las tres veces que aplicó. Sus habilidades no son una en un millón, no es un superdotado intelectual ni mucho menos.
Pero Jack Ma supo ver una necesidad y suplirla. Cuando intentó encontrar cerveza china en un buscador americano y no la encontró, supo que los productos chinos necesitaban un lugar en la web para venderse. Esta primera empresa de comercio web fracasó, pero Ma siguió con sus planes de desarrollar el comercio virtual en China.
Fue así como empezó a construir la idea de Alibaba, encerrado en su apartamento durante año y medio, junto a un grupo de jóvenes habilidosos que creyeron en el proyecto. El inicio fue difícil, nadie podía ver el negocio en una plataforma de compra y venta que al momento parecía una imitación de Amazon o eBay. Pero el loco Ma no se dio por vencido y logró que varios empresarios chinos decidieran invertir en un espacio en la web.
Gracias a la persistencia de Ma, el 19 de setiembre Alibaba se convirtió en la empresa dueña de la mayor salida a bolsa en la historia de Nueva York. Pero el éxito de Ma no tiene que ver solamente con su liderazgo y visión; sino que el elemento burocrático estatal supo funcionar como aliado en vez de obstáculo al emprendedurismo.
Desde que el Partido Comunista Chino se propuso ser un promotor de la innovación, ha trabajado en labrar el camino para que personas como Ma puedan desarrollar sus ideas sin toparse con un sinfín de barreras. Reformas en impuestos, eliminación de hasta 600 procesos excesivos de certificación y calificación, y el impulso de políticas de incentivos para las pymes han sido parte de la estrategia china para construir una sociedad de empresarios.
A pesar de que el Gobierno chino aún debe realizar reformas profundas para asegurar la plena libertad en el ámbito empresarial; no deja de ser valioso el aporte de casos como el de Alibaba para países que aún no logran inculcar el entrepeneurship en los ciudadanos y sobre todo en los jóvenes. Hablo de países como Costa Rica, donde solo dos de cada diez ticos aspiran a ser empresarios.

Mónica Segnini
Empresaria
[email protected]

 

Ver comentarios