Ha sido instalada la nueva Asamblea Legislativa. El pueblo en ejercicio de su soberanía eligió a los cincuenta y siete diputados. Ahora corresponderá a estos legislar para atender los grandes problemas de Costa Rica. Ya el pueblo no tiene la soberanía, ahora la Asamblea Legislativa, los diputados en conjunto ostentan la misma.
El país sufre de muchas dificultades y deben de ser atendidas de inmediato, sin dilaciones. Problemas como gastar en lo que los costarricenses no necesitamos ni queremos es el problema central de nuestros días. Ministerios obsoletos, instituciones duplicadas, un sector social que debe de ser fusionado en una sola institución, el CNP que no cumple función alguna, RECOPE que es una refinadora de petróleo que no refina pero que sí gasta a manos llenas, en fin cientos de instituciones que no cumplen funciones más que la de gastar recursos que el país no tiene y que consigue tomando préstamo sobre préstamo son las que la Asamblea Legislativa debe de reformar, cerrar, acabar y tomar lección de que no debemos crear instituciones sin saber si hay fondos para financiar sus gastos. El problema es serio, el presupuesto nacional es financiado cerca del 40% con deuda.
Lejos de confrontación, pleito e insulto los diputados deben de enfrentar problemas, deben construir soluciones y aunque las consecuencias de sus actos van a generar otros problemas sociales y humanos es indispensable arremeter contra el corazón de las dificultades. Se construyó un estado más grande y más ineficiente del que Costa Rica puede pagar. Hay que construir la unidad de criterios y de voluntades en el congreso, hay que buscar unidad no separación y malas voluntades para consolidar soluciones.
La reforma del estado es fundamental, también lo es la seguridad pública. El país vive en inseguridad desde hace mucho tiempo y el problema debe de atenuarse y dentro de lo posible acabarse en lo que al crimen organizado corresponde. ¿Qué artículos del Código Penal deben de variarse, cuáles en el Procesal penal? ¿Qué debemos hacer con nuestras fuerzas represivas?
Los problemas de la educación deben de abordarse y el tema del 8% del PIB como obligación del estado con la educación también debe de entenderse como aspiracional. La educación es vital para todos los países y Costa Rica no es excepción. Hay que ganar eficiencia, hay que lograr un proceso de enseñanza aprendizaje tan completo como nuestros recursos de país lo permitan. La educación promueve el desarrollo y la movilidad social. La educación resulta trascendental para el futuro del país.
¿Qué sucede con la CCSS? ¿Cuál es el diagnóstico real de la institución? ¿Porqué no se han podido eliminar o disminuir las colas de atención? Ese es otro blanco de la atención de esa institución y de la Asamblea Legislativa que debe de legislar sobre el particular. Hay que separar pensiones de IVM de la atención médica y eso requiere de una ley. Adelante, hay que analizar y decidir en el término de la distancia. El serio problema de la tasa de reposición poblacional y la disminución de cotizantes debe de ser atendido.
Las cargas sociales han llegado a ser excesivamente pesadas en el país para el empresario que es el motor económico de Costa Rica. ¿Cómo hacemos para reducir las cargas sociales y su impacto sobre los costos empresariales? El costo de las cargas sociales ha generado un sector informal gigantesco que es intolerable y que transmite un mensaje: el costo de las cargas sociales lo evitan miles de costarricenses en la informalidad, no regresarán a la formalidad si no se reforman muchas de estas cargas sociales. ¿Qué esperamos?
Se ha hablado de corrupción, pero no se ha acusado a nadie ante la fiscalía de probidad y anticorrupción ni frente a los fiscales de la república en años. ¿Es que esta cháchara es politiquería que solo sirve para atraer votos de personas bien intencionadas? O acusamos a los corruptos o se callan los que alborotan con el tema sin llevar adelante acusaciones.
El Poder Judicial ha sido acusado durante años de ser un nido de corrupción y de ineficiencia. Hay que separar el gran cuento creado de la realidad y arremeter civilizadamente contra los problemas poniendo soluciones duraderas y racionales. El problema del Poder Judicial no reside en la separación de poderes ni en los frenos y contrapesos que prevalecen en una democracia.
Grandes problemas le están serruchando el piso a nuestra democracia. La separación de poderes y los frenos y contrapesos de nuestra institucionalidad democrática han aguantado las embestidas, pero todo tiene su límite. Deben ser atendidos por la Asamblea Legislativa en conjunto con el Poder Ejecutivo los cuellos de botella en todo el aparato estatal comenzando por el Poder Ejecutivo. Todos estos primeros meses de legislación tienen al Poder Ejecutivo como generador de iniciativas, luego seguirán los diputados con la iniciativa en la presentación y discusión de proyectos propios.
Los problemas esperan ser solucionados. Los discursos de plaza pública y los ridículos proyectos de algunos deben de ser ignorados y suprimidos. Lo primero es lo primero. Manos a la obra.





































