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Adrenalina en el barro

Travesía de aventura en autos todoterreno revoluciona oferta turística

Puriscal, Costa Rica
ACAN-EFE

Un grupo de aficionados a los autos todoterreno o 4x4 busca revolucionar la oferta turística de Costa Rica con travesías llenas de adrenalina por las hermosas montañas y ríos del sector suroeste de San José, zonas hasta ahora muy poco exploradas por los turistas.
Acan-Efe experimentó la totalidad de un recorrido por ríos, estrechos caminos de lastre y pronunciadas cuestas, que serían inaccesibles para un vehículo común o para cualquier 4x4 cuyo conductor no cuente con la experiencia para “domar” el barro, los charcos, las rocas y el agua.
Costa Rica ya cuenta con una consolidada oferta turística de sol, playas, bosques, naturaleza y algunas actividades de aventura como atravesar en botes inflables los ríos llamados “rápidos”, caminatas por bosques o el “cannopy” que consiste en viajar por las copas de los árboles sujetado de un cable.
Sin embargo, unos vecinos de Puriscal, zona ubicada a tan solo una hora de San José, encontraron la forma de mezclar su “fiebre” por los vehículos todoterreno y la mecánica, con el turismo, que es la principal actividad económica de Costa Rica.
“A nadie se le había ocurrido hacer esto. Hay varios grupos que viajan por el país en 4x4, pero ninguno se dedica al turismo”, explicó a Acan-Efe, Francisco Esquivel, uno de los socios de la empresa “Bola aventuras 4x4”.
La idea de esta empresa es transportar, a partir de enero, a los turistas sedientos de aventura por las montañas de Puriscal, desde donde se pueden observar hermosos paisajes; así como por ríos, bosques, parques nacionales y hasta alguna playa del Pacífico central.
Los vehículos todoterreno son modelos clásicos (años 70 y 80), que según sus dueños son “los mejores” porque son “duros” y “entran en cualquier lugar”, así como algunos más nuevos pero modificados.
Uno de los atractivos de la idea es que los turistas suban a autos que quizás nunca conocieron y alejarlos de los modernos avances tecnológicos que en la actualidad abundan en los automotores de Europa y Estados Unidos.
Los conductores son serviciales vecinos del lugar, quienes acumulan una gran experiencia en su labor, pues toda su vida se han dedicado a manejar autos doble tracción, ya sea por diversión o para llevar a cabo labores agrícolas.
Esquivel, conocido en Puriscal con el apodo de “Bola”, es propietario desde la década de 1980 de un taller donde modifica cualquier tipo de 4x4 y los convierte en verdaderas bestias que devoran los caminos más inhóspitos, “nadan” en cualquier río y suben las pendientes más pronunciadas.
La modificación del auto consiste en aumentarle su altura, mejorar el eje de las llantas, la colocación de un “snorkel” respirador para ríos algo profundos, mejoras en carrocería, suspensión, dirección, en fin, un trabajo total.
Dependiendo del vehículo, una modificación puede rondar el costo de $15 mil y conlleva su “internamiento” en el taller por al menos tres meses.
Según Esquivel, “Puriscal es la mejor zona del país para practicar la aventura 4x4 los 12 meses del año”, pues posee una amplia variedad de microclimas con lugares apenas por encima del nivel del mar hasta alturas de hasta 1.700 metros en los cerros.
Está previsto que esta aventura comience operaciones en enero próximo, cuando el Instituto Costarricense de Turismo (ICT) le otorgue los últimos permisos pendientes a la empresa.
Además de la adrenalina y la emoción que promete el recorrido, los turistas podrán observar edificios antiguos e iglesias que son considerados patrimonio arquitectónico y cultural de Costa Rica, interactuar con campesinos, indígenas y degustar comidas típicas.
No se puede dejar de lado la rica flora y la fauna con la que cuenta el país, pues durante la travesía, la visita a bosques y parques nacionales, permite observar aves exóticas como tucanes y lapas (loros), además de ranas en peligro de extinción, que harán de este viaje una perfecta combinación de aventura, naturaleza y cultura.
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