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Sábado, 17 de agosto de 2019



INVERSIONISTA


"Adaptabilidad es el signo de los tiempos actuales"

Redacción La República [email protected] | Lunes 08 junio, 2009



"Adaptabilidad es el signo de los tiempos actuales"
El abogado Víctor Garita es el nuevo director del Conassif, cargo que mantendrá hasta 2014

Erick Díaz
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La silla de la dirección del Consejo Nacional de Supervisión del Sistema Financiero (Conassif) tiene un nuevo ocupante. Se trata del abogado Víctor Garita, quien fue confirmado en dicho puesto hasta 2014, por la junta directiva del Banco Central.
El Conassif tiene como función fiscalizar y regular el sistema financiero formal nacional y de él dependen las Superintendencias de Seguros, de Valores, de Pensiones y la de Entidades Financieras.
“He vivido en la realidad profesional y económica las necesidades de los administrados, personas, empresas y empresarios, junto a la necesidad de la función fiscalizadora y reguladora del Estado”, expresó Garita.
Vinculado con el sector financiero y empresarial por más de 30 años, el nuevo director preside actualmente el Bufete Facio & Cañas.

¿Cuál es su compromiso como nuevo director del Conassif, considerando su experiencia legal?
Aportar mi experiencia académica y profesional en el campo del derecho a las funciones regulatorias, fiscalizadoras y de desarrollo del sistema financiero nacional. Esas experiencias me han dado una formación y conocimiento generoso en los temas empresariales y corporativos.

¿Cuáles aspectos del sistema financiero merecen mayor atención?
La dinámica actual del mundo y las particularidades de la realidad costarricense no creo que permitan hacer una distinción de prioridades. La banca mundial está sufriendo una transformación operativa y regulatoria que generará cambios en Costa Rica. En el momento en que el país da el paso hacia la apertura del mercado de seguros e inicia una cultura regulatoria y fiscalizadora, esta industria es víctima mundialmente de la crisis y no está exenta de profundas transformaciones ante los riesgos y peligros que surgen contra el dinero de los inversionistas. Por ello resulta inevitable una visión integral y sistémica.

¿Cómo define su estilo?
Es reflexivo y crítico. Creo en la conveniencia de escuchar y en que la adaptabilidad es el nuevo signo de los tiempos, por lo que confío en la apertura hacia las nuevas realidades y sus necesidades.

Habla de crear “un balance entre la protección de los intereses del público inversionista y la sanidad del sistema financiero. ¿Cómo hacerlo?
Debe darse con un entorno de transparencia, claridad y eficiencia funcional. Una regulación estridente y extrema, motivada por el legítimo interés de protección del público y del sistema, puede generar un ambiente pesado e inmanejable si no está guiada por criterios prudenciales, racionales y de viabilidad práctica. Una posición laxa y distendida, motivada por dar flexibilidad y dinamismo al sistema, podría derivar en la generación de riesgos. La búsqueda de ese equilibrio será uno de los retos y deberes importantes.

¿Cómo califica la solvencia del sistema financiero?
A pesar de la profundidad y dureza de la crisis mundial, el sistema se muestra sólido y sano, y no evidencia ni los vicios ni las lesiones que se presentan en otras jurisdicciones, lo cual no significa que no haya sufrido algún impacto. Por otra parte, la capitalización que han recibido los bancos constituye una evidencia de confiabilidad en el sistema.