El Memorando de Entendimiento hacia la paz entre los Estados Unidos e Irán que se firmará mañana viernes en Suiza está generando ya numerosas repercusiones en la economía global y en las economías nacionales.
En primer lugar conviene aclarar que no es un tratado ni un convenio definitivo sino un Memorando de Entendimiento para los próximos dos meses. Si constituye un avance significativo hacia la paz pero no representa un acuerdo final.
También es importante aclarar que los borradores que han circulado en las redes sociales no necesariamente representan todo lo acordado. En temas tan sensibles existe la posibilidad de que a veces alguno o algunos de los puntos mencionados no sea necesariamente cierto. Aunque el anuncio de la firma del Memorando en Suiza ya ha generado importantes repercusiones en la realidad y en los números de la economía mundial.
Según declaraciones del presidente Trump: “lo fundamental del acuerdo es que Irán no tendrá ni comprará un arma nuclear” y “se abrirá el Estrecho de Ormuz”.
Por su parte el primer ministro de Israel Benjamín Netanyahu ha dicho claramente que “no apoya el acuerdo de Trump con Irán” y que aunque se considera amigo de Trump “Israel tiene sus propios intereses” y continuará en su lucha contra Hezbollah en el sur del Líbano. En algún momento las autoridades de Teherán han expresado que consideran que parte del acuerdo de paz obliga al cese del fuego entre Israel y Hezbollah en el Líbano.
Tengo la firme esperanza y el deseo de que se firme el Memorando de Entendimiento y se avance hacia un acuerdo de paz definitivo en algún momento entre Washington y Teherán.
Desde mi punto de vista es evidente que aunque Israel es el aliado estratégico principal de los Estados Unidos en el Medio Oriente, la realidad indica que cada estado tiene su propio interés nacional y más aún cada jefe de estado tiene sus propios intereses y sus agendas y cronogramas para ejecutar dichos intereses. Ambos mandatarios tienen procesos electorales a la vista y ambos quieren ganar sus respectivas elecciones. Pero las tácticas para obtener sus objetivos muchas veces son complementarias y a veces son contradictorias.
La reapertura del Estrecho de Ormuz por donde transita el 20% del petróleo mundial está generando un desplome en los precios del barril de crudo Brent, el cual después de haber llegado a estar en $120 dólares USD durante la guerra ahora ha caído con fuerza.
Mientras escribo esta columna el Petróleo WTI, con referencia a los EE.UU. cotiza alrededor de los $75 USD. Y el petróleo Brent, con referencia a Europa y el mercado internacional se encuentra cerca de los $79 USD.
Se ha desatado una euforia en los mercados de Wall Street y las bolsas asiáticas y europeas con el Índice de Dow Jones alcanzando máximos históricos.
La noticia del acuerdo ha disipado los temores de inflación global y recesión y más bien el optimismo masivo de las bolsas augura un mayor crecimiento económico y una menor tasa de inflación para la economía global para finales del 2026.
Para Costa Rica, se puede pronosticar que en las próximas semanas los precios de la gasolina (Super y Plus 911) y el diesel bajarán de precio.
En cuanto a inflación en Costa Rica (medida por la variación interanual del índice de Precios al Consumidor) el país más bien se ubica en un índice de -0.97%, es decir que durante los últimos 12 meses ha tenido DEFLACIÓN. Por lo que para el Banco Central de Costa Rica será ahora más fácil mantener el control de la inflación dentro de su rango meta.
La meta del BCCR es del 3%, con un rango de tolerancia de +1 punto porcentual, es decir, un margen de 2% a 4%.
Así también la caída en el precio de los combustibles de los aviones permitirá la baja en los precios de los boletos aéreos, lo cual será estimulante para el crecimiento del turismo y la llegada de más turistas a Costa Rica.
La euforia en Wall Street y en las bolsas europeas y asiáticas favorece la confianza y alienta la llegada de los flujos de inversión extranjera directa a Costa Rica.
En términos generales para Costa Rica, la firma del Memorando de Entendimiento entre Washington y Teherán se puede considerar un alivio y un balón de oxígeno para la economía global y también para la economía costarricense.
Sin embargo, el impacto positivo será gradual, no es inmediato, y los beneficios en el precio de los combustibles y en la inflación se sentirán paulatinamente en el transcurso del segundo semestre del año 2026.
Al firmarse el Memorando de Entendimiento se normalizan los flujos de petróleo, gas natural y fertilizantes, bajan los precios de los combustibles, se estabilizan las cadenas de suministro en todo el mundo, las tasas de inflación tienden hacia la baja y las tasas de crecimiento económico tienden hacia arriba en los pronósticos para finales del 2026.
En fin, buenas noticias para Costa Rica, y para el mundo. Esperemos que se firme el Memorando mañana viernes.





































