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Lunes, 12 de noviembre de 2018



COLUMNISTAS


A favor del narco

Vilma Ibarra [email protected] | Miércoles 29 agosto, 2012



Hablando Claro
A favor del narco

Suena políticamente incorrecto decirlo. Pero es tal cual. Cada vez que nos negamos como país a acceder a las capacidades y recursos de inteligencia, logística, equipamiento y transporte estadounidense para enfrentar la actividad delincuencial organizada y sus inmensas posibilidades de acción en nuestras aguas patrimoniales, le hacemos un enorme favor a los narcotraficantes; que por supuesto, no observan con la fe ciega de algunos de nuestros conspicuos diputados, preceptos de soberanía nacional trasnochada.
El poder de veto es terriblemente oprobioso cuando, como en este caso, se convierte en un acicate que apuntala a la mafia organizada. Resulta inadmisible que únicamente dos o tres diputados decidan que “hay que hablar” para dizque decidir si cabe la autorización de atraque de un buque que trae droga como prueba para mejor resolver. Más seria la afrenta cuando la marihuana en cuestión no iba destinada a un tercer mercado sino al propio. A nuestros jóvenes y adultos atrapados en ese infierno del consumo y la adicción. Y no es que pretendamos tapar el sol con un dedo. La lucha contra el narco no se puede ganar solo con la interceptación de unos cuantos de los muchos cargamentos que surcan nuestros mares. La lucha contra la narcoactividad tiene muchas y muy complejas aristas. Algunos expertos incluso afirman que está perdida. Pero si ni siquiera somos capaces de juzgar efectivamente a tres sujetos pillados con las manos en la masa porque a unos cuantos les ofende que la bandera de un barco estadounidense ondee en nuestros puertos por unas horas, estamos listos.
Tampoco es aceptable el argumento de que son barcos de guerra. Y suena hasta ridículo escuchar que como somos un país sin ejército es inapropiado que uno de esos navíos venga a traernos droga incautada para presentar ante nuestros Tribunales de Justicia. Es un argumento falaz cuando el conocimiento elemental del tema nos permite saber que un barco de la armada de los Estados Unidos que participa en operaciones de patrullaje conjunto con nuestras autoridades, es un barco que guarda total sujeción al Servicio Nacional de Guardacostas que es el que realiza todas las acciones policiales en este tipo de operaciones contra el hampa. Existen además regulaciones y protocolos para el resguardo de nuestra real soberanía. Pero aun así, dos diputados hacen quedar en ridículo a todo un país. Y no precisamente ante los cooperantes. Sino ante la mafia organizada. Ojalá que nuestras autoridades policiales de turno no tengan que salir corriendo en cada oportunidad hacia el Legislativo para implorar por un permiso para seguir luchando contra el narco. Ojalá sea posible de una vez por todas terminar con este indignante proceder. Aunque sinceramente no creo que baste con más y más precisiones a los convenios ya existentes. De seguro siempre habrá algún congresista fantasiosamente convencido de que está llamado a pasar a la historia por salvar el honor de la Patria...

Vilma Ibarra