Enviar
Lunes 22 Abril, 2013

El Ejecutivo está ante una situación que debe manejar con mucho tacto. Se nos trató de dar atolillo con el dedo, pero no lo aceptamos, ahora nos queda observar los eventos de los próximos días


Sobre la concesión de la Ruta Uno

(Parte 2)

Sigo creyendo en la figura de la Concesión de Obra Pública, (como dije en la primera parte de este artículo el viernes anterior), gestionada responsablemente, aunque con los eventos de los últimos días se hayan magnificado las falencias de los responsables a cargo de este proceso.
No se trata que en esta ocasión se nos venda la idea de “peor es nada”, como irrespetuosamente en el pasado se nos respondió ante los cuestionamientos por un proyecto similar al de la ampliación de la carretera San José – San Ramón.


Hoy día, luego de que han salido a la luz pública asesorías altamente cuestionadas, se han dejado de lado informes de la Procuraduría de la Ética, un silencio inexcusable en las más altas esferas rodea la danza de los millones de la “trocha”, entre otras cosas, a la sociedad le asiste el derecho a cuestionar que el Ministro del ramo haya sido asesor de la empresa adjudicataria de la obra. Ya una afinidad similar se dio en el pasado en el caso de la Ruta 27.
Lo recomendable sería que el Ministro deje el cargo, a estas alturas no afectaría en nada a esta administración, más bien podría darle un aire que bastante necesita, pero que está lejos de ser la gran bocanada de oxígeno que le hace falta.
Es injustificable que ante el clamor popular, bajo la excusa de la protección a los menores, y claramente con el objetivo de evitar que la cabeza del Ejecutivo sufriera un “espaldazo”, se coartara la libertad de circulación, y se privara a los ciudadanos de Alajuela de una tradicional celebración sin restricciones.
Se le dio la espalda a los ciudadanos, se incitó a que la voces se elevaran de tono, perdiéndose la cordura por parte de algunos, y se aisló más que antes una Presidencia que está incurriendo en gastos excesivos, en tiempos de crisis fiscal, para dar a conocer sus realizaciones y/o levantar su imagen.
Un hecho sin parangón en la historia ha sido que incluso las más altas autoridades de su propio partido le han dado la espalda a Zapote, pareciera que preocupados por las consecuencias en un año electoral, pues antes del 11 de abril con su silencio apoyaron la posición del Ejecutivo.
Tratando de calmar los ánimos vemos ahora una Administración que nuevamente ha minado su credibilidad ante la ciudadanía y que junto a los alcaldes acuerdan sentarse a escuchar las dudas y reclamos en relación a este entuerto, pero pareciera que hay poco margen para actuar. Esta iniciativa no ha sido bien acogida por parte de grupos organizados no estatales.
El Ejecutivo está ante una situación que debe manejar con guantes de seda y mucho tacto. Se nos trató de dar atolillo con el dedo, pero no lo aceptamos, ahora nos queda observar los eventos de los próximos días y esperar la cordura de todos los sectores, y que haya una salida viable para los intereses de la nación.
Espero, y sé que no soy el único, que se sienten las responsabilidades que correspondan, sin importar la jerarquía de los funcionarios involucrados, y que pronto se hagan las modificaciones a la legislación vigente, cerrando portillos, para evitar que en futuro enfrentemos nuevamente situaciones tan complejas como las que estamos viviendo.

Luis A. Álvarez Mora