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Miércoles 10 Julio, 2013

Costa Rica requiere visionarios que busquen nuevas fórmulas o den reingeniería a las existentes


Reducir costos entre Caja-INEC

Tenemos un país lleno de necesidades donde la población clama por mejoras en acceso a servicios de salud, oportunidades de trabajo, vías de comunicación y muchas otras expectativas.
Costa Rica requiere visionarios que busquen nuevas fórmulas o den reingeniería a las existentes. Un claro ejemplo, visto desde una perspectiva económica, es la situación que se da entre la Caja Costarricense de Seguro Social y el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos, que podríamos mencionar como una duplicidad de funciones.
La Caja Costarricense de Seguro Social tiene una sectorización nacional y ha dividido el país en pequeñas áreas, asignando a cada una funcionarios de atención primaria que se encargan de visitar uno a uno todos los hogares. En ellos recopilan datos de indicadores económicos, sociales, educación, laboral, geográficos, salud, nacimientos reales, y toda la información que permita crear un diagnóstico general de la población y de una forma tan fidedigna que cada hogar es visitado incluso más de una vez al año, lo que permite evitar o minimizar el margen de error en la información.
Si analizamos la información que procura el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos estoy seguro de que mucha de esta información —que tiene la Caja— sería de gran utilidad para diagnosticar a Costa Rica.
¿Cuántos cientos o miles de millones dejaría de gastar el estado por pagar al INEC para obtener una información que ya existe, y puede ser accedida en un periodo más breve, y sobre todo más exacta, tomando en cuenta los sistemas electrónicos que tiene implementados la CCSS? Además de la planilla de los encuestadores del INEC, recientemente hasta a los educadores se les pagó un sobresalario para encuestar.
Sería interesante ahondar en el asunto, ponerlo en cifras y analizar la calidad de la información que obtuvimos. Por todos es conocido que hubo diversos sectores adonde nadie llegó, muchas calles por donde nadie pasó, muchas viviendas no visitadas.
El sistema utilizado no permitía una cobertura total que sí tiene la Caja mediante fichas familiares. Si hablamos de racionalización del gasto público debemos buscar estrategias para reducirlo, crear alianzas entre instituciones de evitar duplicidad de funciones con pagos exagerados en planillas. Cualquier información complementaria o que esté ausente en los instrumentos que utiliza la Caja, puede ser fácilmente incorporada a fin de cumplir objetivos mutuos entre CCSS-INEC.
Podríamos adelantar que los recursos que se ahorren se utilicen para atacar la crisis financiera de la Caja Costarricense de Seguro Social y ayudar a fortalecer esta gran organización que hemos forjado los costarricenses en el sector salud.
Deberían, los que tienen el poder de “cambiar las instituciones” en procura de un estado más eficiente, sentarse a hacer reingeniería y buscar formas de hacer las cosas de una manera más rápida, menos costosa, más confiable, con mucho carisma y sobre todo pensando en las necesidades del pueblo.


Eduardo E. Amador Zúñiga