Políticos ambidiestros: la Tercera Vía
Políticas fiscales y crecimiento económico, libertad de empresa y equidad social, mercado y Estado, no son excluyentes sino comple...
Políticas fiscales y crecimiento económico, libertad de empresa y equidad social, mercado y Estado, no son excluyentes sino complementarios
Nos urge retomar el camino del éxito. Se hace imperativo modificar nuestra actitud democrática con una visión más moderna y futurista, que se amolde a las nuevas tendencias sociales y económicas. No podemos seguir con una visión estatista que quiere repartir un maná que “caiga del cielo”, o en posiciones de mezquindad de quienes piensan que los pobres sufren “un castigo” por su ineficiencia y desidia.
Costa Rica no requiere políticos fanáticos de izquierda o de derecha, requiere de políticos y líderes “ambidiestros” con capacidad de establecer una vía alternativa en la cual se contemple el crecimiento económico, ese que produce el “maná”, con un Estado justo y sentido que lo distribuya con equidad.
Las personas se encuentran en una sociedad de cambios continuos y quienes gobiernan hoy no tienen las capacidades necesarias para interpretar y orientarlos sobre lo realmente importante.
Costa Rica reclama una conversión de esas pequeñas capas que se definen como socialismo democrático y liberalismo. La gran mayoría comulgamos con posiciones comunes en las que se estima al Estado y al mercado en sus virtudes, somos los que más sufrimos de las obsesivas posiciones de quienes tienen al país empantanado en la estupidez y los fundamentalismos.
Algunos se lucen al definirse como progresistas pero opuestos al progreso, mientras que otros se definen como liberales y obstruyen las libertades y los derechos de los otros a superarse y a disfrutar de igual el bien común, corazón de la justicia social.
Los costarricenses, a pocos años de nuestro Bicentenario, compartimos muchos valores en común que, en la pésima lectura de algunos que se definen como políticos, están lejos de ser comprendidos y utilizados como sustento de esa tercera vía sociopolítica que nos reoriente en nuestros derechos y deberes.
Políticas fiscales y crecimiento económico, libertad de empresa y equidad social, mercado y Estado, individualismo y solidaridad, no son temas excluyentes sino complementarios; la consustancialidad en su implementación es la única forma de lograr una equiparación en el esfuerzo común requerido para establecer los lazos del éxito. No se puede pregonar un Estado Social de Derecho si antes no se genera participación en empleos justos con múltiples oportunidades de superación.
Cuando veo a nuestros partidos en posiciones radicales la pena cubre mi esperanza, de la misma forma que sucede cuando nuestros representantes políticos solo pueden nadar en las aguas oscuras que ellos mismos por impericia ensucian como el calamar.
La fe del ciudadano en la política será retomada cuando se dilucide un camino intermedio y común, que generé más resultados y menos poses, más acciones y menos discursos. Tomar decisiones y tener apoyos solo es factible cuando se generan empatías sobre caminos comunes y compartidos. Lo contrario es distorsionar cualquier posibilidad de reencuentro con el éxito nacional.
Lo describió con claridad el Premio Nobel Óscar Arias cuando nos dijo que: “No hay desarrollo ahí donde las políticas son improvisadas, donde reina la ocurrencia, o donde el miedo y la desidia llevan a repetir incansablemente las estrategias del pasado”.
Claudio Alpízar Otoya
Politólogo