Política y economía: Hermanas mellizas
En democracia el único instrumento posible para gestionar intereses, criterios y proyectos es la política, la única con cap...
En democracia el único instrumento posible para gestionar intereses, criterios y proyectos es la política, la única con capacidad de unir el interés particular con el común
Los términos gemelos y mellizos son usados como sinónimos, pero la biología da una diferencia sustancial. Gemelos son quienes nacen en el mismo parto y del mismo óvulo. Los mellizos son un parto doble de óvulos y espermatozoides diferentes; exactamente lo sucedido con la política y la economía, disciplinas mellizas nacidas en un mismo parto.
Este “parto” que representa la reforma fiscal y un presupuesto racionalizado, es oportuno para darnos cuenta que cuando hablamos de política y economía estamos ante disciplinas que llegaron juntas a este mundo, que por más que se les quiera separar el destino las hace consustanciales en su convivencia y desarrollo.
La antigua URSS menospreció a una, a la economía, forzándola a antojadizas decisiones políticas. Su régimen y desintegración terminaron siendo el mejor ejemplo de lo intrínseco de la política y la economía. La URSS sostuvo 70 años un régimen de fuerza que caería sin un solo disparo, su insostenibilidad económica la hizo añicos.
Caída la URSS (1991) y su eje, los economistas y tecnócratas creyeron que ya no ocupan de la política, pues distorsionaba el libre juego exigido por el mercado, más cuando se insiste en justa distribución de riqueza, equidad y bien común. Quisieron tomar las decisiones ignorando a los ciudadanos, promoviendo así más indignación y menos esperanza.
Eduard Bernstein (1850-1932), padre de la socialdemocracia, rompió con el marxismo al comprender que el capitalismo era un excelente medio para promover crecimiento y riqueza, con la cual se podría eliminar la pobreza mundial, pero requería de control político: el Estado, único que podía evitar el exceso de individualidad y de mezquindad.
Nuestro país se acostumbró al Estado de Bienestar que tuvo su gran nacimiento en los años 40 del siglo XX, luego bien desarrollado. Aparecieron crisis económicas en los años 70 y el ciudadano siguió exigiendo más y más beneficios a los políticos, se descuidó la economía y el estado creció en forma amorfa con falencia de recursos.
Hoy algunos políticos creen poder dominar la economía a su antojo y limitarla es su encrucijada —su “guerra santa”— contra el “neoliberalismo”, al que ven obcecadamente por todas partes.
Empresarios y economistas piensan que pueden prescindir de la política, la ven muy horizontal en su gestión, a ellos les encanta la verticalidad de la empresa privada; todo es socialismo cuando las decisiones se toman por consenso y consulta. En democracia el único instrumento posible para gestionar intereses, criterios y proyectos es la política, la única con capacidad de unir el interés particular con el común.
Estas hermanas mellizas fueron “paridas” el mismo día, del mismo “vientre” y están destinadas a caminar juntas a pesar de tener ADN diferente; la madre que las amamanta es la misma: la sociedad. Se limitan y condicionan una a otra. Por eso la reforma fiscal en Costa Rica debe caminar de la mano de ambas, porque de lo contrario en vez de provocar un punto de inflexión hacia el desarrollo, promoveremos un momento de ebullición al abismo social, en el cual tanto los que se definen de derecha como de izquierda serán ciegos y estúpidos responsables.
Claudio Alpízar Otoya,
Politólogo