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Jueves 9 Enero, 2014

Pensar “fuera de la caja” es necesario para ser un verdadero agente de cambio. No les tema a las nuevas ideas. Témale a no tenerlas


Nuevas ideas

“No saque inventos que ya todo está inventado”… ¿Cuántas veces habremos escuchado y dicho esa frase? Algunas veces en broma, cientos de veces muy en serio, hemos bloqueado la posibilidad, para terceros y para nosotros mismos, de abrir espacio a nuevas ideas.
Vivimos en una cultura en la que la premisa de enseñanza es guiarnos por el sendero de “los seguidores”. Innovación es un término con el que no llevamos mucho tiempo relacionados.
Ser agente de cambio y líder innato son calificativos que por mucho tiempo se han enumerado en los currículos, pero pocos entienden seriamente lo que diferencia a un “líder de hecho” de un “líder de papel”… Independientemente de que usted sea un líder que haya “nacido” o se haya “formado”, los líderes no creen que “ya todo está inventado”. Los líderes no les tienen miedo a las nuevas ideas.
En nuestro país se escala el fracaso al nivel de sátira, en lugar del nivel de aprendizaje. No en vano los ticos crecemos con tanto miedo a fallar. Bueno para algunos, malo para otros, lo cierto es que los grandes descubrimientos de nuestra raza también estuvieron sujetos a “errores” y “mejoras”.
Así como aprender un idioma necesita de práctica; permitirle a nuestro cerebro plantear nuevas y mejores soluciones, nuevos y mejores proyectos, nuevas y mejores ideas, también requiere de un ejercicio mental consciente.
No basta con poner en papel que procuraremos generar nuevas ideas en nuestros proyectos personales, familiares, laborales; tenemos conscientemente que dedicar tiempo a pensar en función de este propósito cuando nos levantamos, cuando tomamos un baño, cuando conducimos, cuando nos ejercitamos… desde cuando “no hacemos nada” hasta cuando estamos en nuestro máximo nivel de productividad laboral.
Solo de esta forma “idear” se convertirá en un proceso natural, tal como lo llega a ser el hablar ese nuevo idioma luego de haberlo aprendido realmente. Solo así les perderemos el miedo a las nuevas ideas.
En el trabajo es particularmente importante reconocer si la compañía reconoce y recibe abiertamente las nuevas ideas; o por el contrario, si prefiere que los colaboradores se restrinjan explícitamente a hacer el trabajo estricto que se les ha asignado. Aprender cómo es la cultura organizacional en este aspecto, puede marcar una gran diferencia entre ser un trabajador más “del montón”, o ser de esos pocos colaboradores que, en el buen sentido, revolucionan la dinámica empresarial de una organización que valora materializar la mejora continua.
El liderazgo, la innovación, la promoción de los cambios, es en gran parte un camino hacia lo desconocido. Pensar “dentro de la caja” es necesario para aterrizar nuestras ideas al escenario en el que se necesitan. Pensar “fuera de la caja” es necesario para ser un verdadero agente de cambio.
No les tema a las nuevas ideas. Témale a no tenerlas.

Alejandra Esquivel Guzmán

Gerente Gefisa
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