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Lunes 21 Abril, 2014

Obligar a las personas y empresas a negociar fuera del Monex es encarecerle innecesariamente el costo a la sociedad en las operaciones de divisas


Monex: el mercado público de divisas

Como parte de su Misión de “Mantener la estabilidad interna y externa de la moneda nacional y asegurar su conversión a otras monedas” el Banco Central puso a disposición del público desde 2009, el Monex (mercado de monedas extranjeras).
En esa plaza tanto las entidades financieras, como personas y empresas representantes de los sectores de la economía que son oferentes y demandantes de dólares, transan a muy bajo costo y de manera segura.
Muchas de las personas que no transaban allí podían ver los precios de este mercado para “negociar” con su banco, y así con una referencia de una plaza ciega (donde las contrapartes no se ven y por lo tanto no pueden manipular al saber cuánta urgencia hay de comprar o de vender) logran mejores condiciones.
Asimismo, la plataforma de Monex que está dentro del sitio portal transaccional del Banco Central (Central Directo), les da información en tiempo real a sus suscriptores y les permite aprovechar ventanas de oportunidad que al final significan ahorros millonarios para todos lo que allí operan.
Pero el rumor que corría desde hace unas semanas, de que el mercado público del Monex podría cerrarse para las personas y empresas, parece materializarse con las recientes declaraciones, por parte de Olivier Castro, quien asumirá la Presidencia Ejecutiva del Central en pocas semanas.
Obligar a las personas y empresas a negociar fuera del Monex es encarecerles innecesariamente el costo en las operaciones de divisas. Es una política pública excluyente, contraria a lo pregonado por el PAC, partido que pondrá a Castro en ese cargo.
Llama la atención que Castro mencione que por ser el Central “un banco de bancos” no debe tener relación con el público, siendo que instrumentos que aglomeren la mayor cantidad de agentes económicos (como Monex, Central Directo y las subastas de estabilización monetaria) le permiten hacer mejor política económica, mostrar precios sin distorsiones, mitigar la especulación, caso contrario el eliminar participantes de los mercados tendría el efecto inverso.
Se ve también como una contradicción que Castro mencione que uno de los problemas del mercado cambiario tico es su pequeño tamaño, donde un solo agente puede especular contra el Central, pero que a su vez diga que se analizará la posibilidad de hacer el mercado aún más pequeño, cerrándoles la participación a empresas y personas al Monex.
Señala que el Monex no tiene suficientes participantes siendo que ya son más de 1.800 personas y empresas, pero la realidad es que nunca se publicitó ni se hizo una capacitación seria de parte del Central para que exportadores, importadores y otros interesados lo usaran.
Sería interesante saber qué opinan los principales afectados de la medida propuesta.
Finalmente, volviendo al inicio, desde mi opinión creo que para “mantener la estabilidad interna y externa de la moneda nacional y asegurar su conversión a otras monedas”, se debe contar con una plaza de negociación donde el precio lo defina la oferta y la demanda, y no el tamaño de los participantes, que sea barata, eficiente y segura, características que a la fecha solamente Monex posee debido a que tiene una gran cantidad de participantes.

Carolina Acuña

Editora INVERSIONISTA
La República
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