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Miércoles 24 Septiembre, 2014

El sector energético costarricense está obsoleto: “cuando ya conocía todas las respuestas, le cambiaron las preguntas”


Mesa de diálogo sobre energía eléctrica 

He revisado algunas respuestas a la convocatoria realizada por el Ministerio de Energía como una alternativa compartida para resolver el problema energético de Costa Rica y darle forma al punto 7 del Plan Rescate 2014 – 2018: Energía eléctrica ambientalmente responsable.
Del Plan Nacional de Energía 2012 – 2020, comprendo la urgencia de la convocatoria: es un resumen de datos pasados y los planes (teóricos) que podrían iniciar en 2015 porque no lo hicieron.


Para 2030 los autores suponen que la matriz energética será 80% hidroeléctrica, 5% geotérmica, 4,5% eólica, 1,6% biomasa, 5,9% combustibles y solo 2,9% solar (fig. 17 y cuadro 5). El cuadro 4 demuestra que la electricidad para uso residencial pasó de $0,041 (1989), a $0,053 (2000), a $0,135 (2010). En 2014 supera los $0,30 y seguirá más cara.
El documento enviado por Juan Luis Jiménez Succar del PLN, fechado 11 de setiembre de 2014, es un documento de 2013. Da la impresión de que presentaron un documento viejo para “salir del paso”, que resume lo que NO hicieron en ocho años y que habla de lo planeado en 1949 y ejecutado en los años 50 por mi estimado don Jorge Manuel Dengo (q.d.D.g) y todavía osan indicar: “Para orientar la labor del actual Gobierno”.
Einstein al decir “el principio de la demencia es seguir haciendo las cosas de igual manera y pretender obtener un resultado diferente”, resume lo actuado por el PLN: vanagloriarse de haber creado al ICE y a RECOPE, omitiendo que sus sucesivas administraciones condenaron esos y otros logros a la obsolescencia, empobreciendo a quienes les piden el voto, con altos costos, ineficiencia e impuestos solapados.
El documento reconoce la necesidad de ampliar la matriz energética enfocándose en fomentar el uso del gas natural, el cual NO es una energía limpia, pero cuestiona las fuentes renovables limpias, como la solar y la eólica.
Del ML tampoco hay novedad. De 2008 a 2010 participé con el Comité de Políticas Energéticas, un grupo interdisciplinario de profesionales. A pesar de la calidad del grupo, cuando yo hablé de las energías renovables, declinaron apoyarlas, porque también “comulgan” con el gas natural. Todo el aporte del comité para bien del país, fue letra muerta cuando el candidato tuvo otras prioridades.
Así las cosas, esta mesa de diálogo, más que una apertura democrática a trabajar en equipo, es la reacción de los jerarcas para solucionar el problema energético del país que han heredado. Esto me recuerda el caso de un conocido que recibió un auto con un problema eléctrico. Luego de revisarlo, le dijo al dueño “necesito más tiempo: tiene tantos remiendos que tengo que cortar TODO el cableado y hacerlo nuevo”.
El sector energético costarricense está obsoleto: “cuando ya conocía todas las respuestas, le cambiaron las preguntas”. Y las personas que siguen celebrando planes de los años 50, en algún momento perdieron el norte: las acciones subsiguientes han sido “remiendos” porque no tienen soluciones prácticas que permitan al país planificar para las próximas dos décadas.

Luis Guillermo Quesada Sibaja