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Ha ido aceptándose en Costa Rica a las personas con preferencia diferente a la heterosexual, al punto de que gais y lesbianas comenzaron a declarar públicamente su condición, lo cual ha ocurrido incluso con personalidades públicas reconocidas en espacios como los medios de comunicación, la Asamblea Legislativa y el Gobierno


Más aceptación a la diversidad sexual

Pareciera que la bandera con los colores del arcoíris ondeando en la Casa Presidencial para conmemorar el Día Internacional contra la Homofobia, es un mensaje claro pero no con intención de ofensa hacia alguien sino de respeto hacia todos. Una totalidad que, desde luego, incluye a las personas con diferentes inclinaciones sexuales.
En este sentido, cada quien tiene la libertad de continuar, en su fuero interno, creyendo lo que considere correcto respecto del polémico tema de las parejas del mismo sexo. Pero la Presidencia ha querido manifestarse en el sentido de que deben tener iguales derechos.
A pesar de que el Gobierno no ha iniciado aún una gestión que evidencie con claridad el rumbo que tomará el país, quizás por el hecho de asumir el control en medio de múltiples problemas de administración, arrastrados durante años y que requieren inmediata atención y solución, sí ha lanzado algunas señales sobre ciertos temas.
Una de ellas es la voluntad del Gobierno para tomar medidas tendientes a respetar las diferencias sexuales y que las parejas del mismo sexo tengan un nivel mayor de igualdad que el actual.
Para esto, por ejemplo, se ha decidido llevar a la Asamblea Legislativa para su aprobación leyes para que dichas parejas puedan tener derecho a pensiones, seguros o coendeudamiento. Al parecer habría suficientes votos en el Congreso para hacer estas reformas e incluso la CCSS aprobó una iniciativa que permite asegurar a las parejas del mismo sexo.
En Costa Rica existen segmentos de población fuertemente tradicionales con posiciones homofóbicas, pero hay otros segmentos mucho más liberales, como los jóvenes, los universitarios y académicos de casi todos los partidos políticos más grandes.
De modo que poco a poco ha ido aceptándose a las personas con preferencia diferente a la heterosexual, al punto de que algunos gais y lesbianas comenzaron a declarar públicamente su condición, lo cual ha ocurrido incluso en espacios como los medios de comunicación, la Asamblea Legislativa y el Gobierno.
El acto sexual homosexual en sitios privados entre dos adultos que lo consienten, dejó de considerarse un crimen desde 1971.

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